Alma Cortés Bollo ya es mamá de su segundo hijo. La que fuera concursante de 'Supervivientes 2023' ha dado la buena noticia a través de sus redes sociales donde ha comunicado a sus seguidores que todo ha salido a pedir de boca. Tanto el bebé como ella misma están perfectamente. "Ya somos abuelas", publicaba también Raquel Bollo, madre de Alma, quien compartía la publicación con su actual suegra, la madre de Miguel. Y es que Raquel no se ha separado del lado de su hija durante toda su estancia en el hospital, cogiéndola de la mano mientras esperaba a ser trasladada al paritorio.
Aunque ya está aquí el nuevo miembro de la familia, su llegada no ha sido fácil. Alma narraba que ya se encontraba a punto de dar a luz. "¡De parto!", anunciaba ella misma a través de las redes sociales. Sin embargo, añadía una imagen vestida con una bata de hospital y subida a una fitball. "23:25 dilatada de 2 cm y esperemos que sea algo rapidito", contaba. Varios rostros conocidos, como Adara Molinero, la deseaban suerte en este proceso: "Que salga todo bien", escribía la que fuera su compañera en Honduras. "¡Vamos!", escribía Jonan Wiergo.
Finalmente ha sido la propia Raquel Bollo la que ha comunicado la feliz noticia a sus seguidores a través de las historias y, más tarde, con un dulce vídeo en el que ha revelado que ha pesado más de 4 kilos. En el mismo hospital de Algeciras, Raquel ha compartido una imagen del pie de la criatura donde le daba la bienvenida a Miguel Junior. Y es que lleva el mismo nombre que su padre. Un bebé que será el perfecto compañero para su hermana mayor, Jimena.
El segundo embarazo de Alma Bollo, más complicado
La propia Alma ha ido compartiendo, a pesar de su discreción, algunos de los detalles de este segundo embarazo. Y es que ha sido más complicado que el primero, de Jimena. En la semana 27, Alma tuvo que correr al hospital tal y como ella misma revelaba: "Una no es primeriza y sabe de lo que habla. La noticia se confirmó y eran contracciones, así que había que mantener un reposo absoluto junto a otros medicamentos para evitar el parto". A partir de ahí tuvo que guardar reposo absoluto.
El estar recluida en la cama no evitó que volviera a tener que ir corriendo al hospital. Esta vez por contraer fiebres muy altas. Sin embargo, días después anunciaba que se había recuperado fácilmente: "Pero yo que soy incansable, invencible y muy mala paciente, lo estoy haciendo todo correctamente y nos encontramos en la semana 28 más cinco días y la fiebre ha desaparecido, el malestar sigue desapareciendo con los días". Ahora todo ha pasado y tanto madre como bebé se encuentran perfectamente y solo están deseando volver a casa para disfrutar cuanto antes del resto de la familia.










