La semana ha estado envuelta en una tragedia de la que sus protagonistas les va a costar asumir. El pasado 26 de agosto, Caritina Goyanes, hija de Cari Lapique, fallecía a los 46 años mientras dormía la siesta en su casa de Marbella. Una tragedia familiar completamente inesperada que se ha producido tan solo tres semanas después de que su padre, Carlos Goyanes, perdiera la vida en la misma vivienda donde ahora su hija ha fallecido.

Durante la semana, sus familiares y seres queridos se han reunido en diferentes misas funerales para despedirse de la empresaria y las lágrimas eran las protagonistas. Nadie se podía imaginar este suceso tan terrible pero ahora lo que toca es vivir lo mejor que se puede, al menos por los más jóvenes de la familia. En la misa de ayer en el tanatorio de La Paz Alcobendas, tanto los hijos de Caritina, Pedro y Cari de 13 y 10 años, como sus primos, los hijos de Carla Goyanes, no se separaron de su abuela ni un minuto. Una Cari Lapique totalmente rota que intentaba sacar fuerzas pero le era inevitable llorar a mares.

antonio matos during the funeral of cartina goyanes in marbella, august 27, 2024
Gtres

Al igual que su madre y su hermana, la cual le dedicó una emotiva carta en sus redes sociales, su marido Antonio Matos está devastado ante la tragedia. Ahora le toca vivir por sus hijos y el empresario se apoya en alguien muy especial: su hermano. Jaime Matos, se ha convertido en su principal sostén. Es la persona que evita que se derrumbe en un momento tan complicado.

Según informa 'El Español', los hermanos Matos siempre han estado muy unidos. Siempre ha sido su mejor consejero y esa persona a la que recurría cuando necesitaba hablar. Su hermano siempre ha intentado escuchar y aconsejar lo mejor que ha podido y sabido tanto a Antonio como a Caritina.