Sonsoles Ónega ha vuelto al trabajo tras el fallecimiento de su padre, Fernando Ónega. La presentadora de Antena 3 está atravesando los momentos más duros de su vida. El pasado martes 3 de marzo murió el periodista a los 78 años dejando un dolor en la familia de la gallega y un vacio en el mundo de la comunicación. Siempre orgulloso de sus orígenes gallegos, la familia quiso tener el detalle de instalar la capilla ardiente en la Casa de Galicia de Madrid, situada junto al Museo del Prado, y por allí desfilaron previsiblemente, numerosos rostros conocidos del mundo de la comunicación, el entretenimiento y la política.

Tras haber atendido a todos los seres queridos que se acercaron a la capilla ardiente, la presentadora salió a las puertas de la Casa de Galicia de Madrid para hablar un poquito con sus compañeros. "Estamos emocionados, conmovidos por el cariño inmenso. Nos habéis hecho sentir muy orgullosos de nuestro padre, que fue también un poco padre de esta profesión", dijo emocionada la presentadora. Este lunes, a su vuelta a 'Y ahora Sonsoles', la gallega se terminaba derrumbando por un bonito gesto de una señora del público.

Sofía, de 93 años y sobre su silla de ruedas, estaba allí para hablar de cómo fue su vida de casada a raíz de la entrevista de Lola Herrera con Évole. Pero antes de contar su dura experiencia como mujer y esposa en esos años, ha querido darle el pésame a Sonsoles Ónega por la muerte de su padre: “Siento muchísimo lo de tu papá, que eso duele mucho. A todos nos ha tocado, cariño. Yo me he quedado de siete ya sola, la más pequeña, todos se me han ido. Hay que luchar en la vida lo que podamos mientras estemos. Padre no hay más que uno”, y las lágrimas invadía a Sonsoles.