Maribel Verdú (55) es de esas mujeres que no necesitan presentaciones, de las que se prodiga poco en los medios hablando de sí misma, pero cuyo trabajo habla por sí solo: 2 Goyas, 3 Fotogramas de Plata, 1 Premio Ariel, 2 Premios Ondas y multitud de nominaciones por sus películas son solo algunos de sus hitos profesionales, pero Maribel lo ha tocado todo: cine, series, teatro, cortos... comenzó a mediados de los 80, pero su pasión por actuar ya le venía de pequeñita, cuando sus propios compañeros la elegían a ella para dirigir las obras de teatro del cole. La timidez no iba con ella, y tal y como confesó en el libro homónimo sobre su vida -escrito por Nuria Vidal-, le gustaba el protagonismo: "Tenía mucho morro y ninguna vergüenza". Tanto, que la llegada de sus hermanas gemelas cuando solo tenía 5 años supuso un cambio drástico en su comportamiento, porque le robaron el foco de atención: "Tuve unos celos tremendos de mis hermanas", llegó a confesar. A pesar de ello, reconoce que tuvo una infancia feliz, aunque con unos padres muy estrictos: "Una simple mirada de mi madre era suficiente, me callaba automáticamente".

maribel verdu en una imagen de archivo de joven
Agencias

La feliz infancia de Maribel Verdú entre Madrid, Alicante y A Coruña

Maribel nació el 2 de octubre de 1970, en los últimos años de un franquismo que daba sus últimos coletazos, frente a una Transición que ilusionó a todo un país. Pero a Maribel todo aquello le era ajeno, cuando sus únicas preocupaciones eran estar con sus amigos del colegio, veranear con sus abuelos en la playa de San Juan, que su padre jugara con ella o comer helado con su madre en vacaciones. Pasó sus primeros años entre su barrio de San José de Valderas, en Alcorcón (Madrid); el céntrico distrito de Argüelles -donde prácticamente se crio junto a sus abuelos para poder ir al colegio Santo Ángel de la Guardia- y sus veranos en A Coruña -de donde era su abuela- o Alicante. Eso sí, estudiar en un colegio de monjas no fue precisamente un camino de rosas para ella por ser una niña que se salía de la norma, como Pippi Calzaslargas, su ídolo de infancia: "Me decían que, cuando en un cesto de manzanas hay una podrida, contamina a todas las demás. La manzana mala era yo, naturalmente".

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De la hermana melliza de Maribel Verdú que falleció en el embarazo, al intento de 'asesinato' de sus hermanas pequeñas

La actriz no fue consciente de que su infancia estaría marcada antes incluso de nacer. Su madre consiguió quedarse embarazada de dos mellizas que esperaron con mucha ilusión, pero las complicaciones en el embarazo fueron de tal magnitud que una de las dos niñas que esperaban murió antes de llegar al parto, y solo nació Maribel. Una anécdota que desveló en 'El Hormiguero' no hace mucho, y cuya historia muy pocos conocían. "Querría recuperar a mi hermana melliza", dijo Maribel al ser preguntada qué cambiaría de su pasado. Quizá tener una hermana de su misma edad le habría hecho ser de otra manera con sus otras dos hermanas gemelas cuando nacieron en 1975, a las que reconoció en su libro que intentó matar.

"Yo no me acuerdo, pero sí me cuentan mis padres y mis abuelos que, cuando nacieron mis hermanas, Carlota y Marina, tuve unos celos tremendos. Que incluso intenté matar a mis hermanas ahogándolas. Un día mi madre estaba tendiendo y me dijo que las vigilara. Salí a la terraza a los dos minutos. '¿Y las niñas?', me preguntó. 'Bien, durmiendo', le dije, pero por suerte ella notó algo. Mi manera de matarlas consistía en envolverlas en las mantas y ponerles el capazo encima. Empecé a comportarme mal, a no querer comer. El pediatra le dijo a mi madre: 'Déjala, ya se le pasará'. Una semana después ya se me había pasado. Fui la primera nieta, la primera sobrina, la primera hija. De repente nacen mis hermanas y toda la atención se desvió hacia ellas", contó Maribel en su biografía.

La niñez de Maribel Verdú: una chica muy deportista

La relación con su familia siempre ha sido muy buena (también con sus hermanas, a las que a día de hoy adora), y aunque reconoce que sus padres fueron muy estrictos, nunca le pusieron la mano encima. Si bien entonces era muy común, su forma de educarla fue otra: "Cuando mi madre me hacía un gesto con los ojos, yo ya sabía qué tenía que hacer. Me quedaba callada. No hacía falta que me dijera nada más", reveló en su biografía. Pero no importaba, porque sus padres le permitieron perseguir su sueño de ser actriz. Hasta le acompañaban a hacer pruebas y castings. Además, también fue una joven muy deportista, un hobby que conserva, y se apuntó a fútbol en los 80 cuando no era lo que se llevaba entre las chicas de su edad, tal y como desveló en su cuenta de Instagram, y, de hecho, el fútbol profesional fue su meta durante un tiempo: "Era mi sueño. Teníamos un equipo femenino en San José de Valderas. Pero, entonces, dedicarse a esto siendo chica era una quimera".

El padre de Maribel Verdú reveló la mayor travesura que hizo de pequeña

Por si no había quedado suficientemente claro que Maribel era una verdadera 'pieza' de pequeña, fue su propio padre, en una entrevista conjunta que concedieron a 'Hoy por Hoy' -programa de radio de Àngels Barceló en La Ser- el que desveló una graciosa anécdota familiar con la que Maribel se sonrojó y rio a partes iguales: "Sería el año 76 ó 77. Yo tenía la costumbre, y la sigo teniendo, de echarme una siesta después de comer. Entonces solía, aunque ya no lo hago porque después me duele la cabeza, tomarme un whisky, y me quedaba dormido. Bueno, pues me despierto y mi mujer me dice: "¿Y la niña, la has visto?", pues no, no la había visto. Y después de buscarla por toda la casa, nos la encontramos debajo de la mesa camilla con una mierda impresionante. No dejó ni el hielo", contó el padre de Maribel, Gregorio Verdú.

Maribel Verdú, sobre la gran amistad de su infancia: "Es la única amiga que tengo de esa época"

Maribel Verdú es una mujer de relaciones largas, no solo de pareja (está casada con el productor Pedro Larrañaga desde 1999), sino también con sus amistades. De hecho, a sus 55 años, todavía conserva una gran amiga de su infancia, Nuria, a la que quiere como una hermana más: "Nuria es mi infancia, es todo. Es de esas personas buenas de verdad [...]. Estamos en contacto y, cuando hago teatro, siempre viene a verme. Es la única amiga que tengo de esa época. Yo me iba a la sierra con ellos y ella venía a la playa de San Juan".

PLAZA & JANES Maribel Verdú (Obras diversas)

Maribel Verdú (Obras diversas)
Crédito: Plaza & Janés

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Páginas312
Fecha de lanzamiento13 de septiembre de 2012

De no haber sido actriz, Maribel Verdú habría sido profesora o futbolista profesional

Quizá como todos los niños, Maribel pasó por diferentes etapas soñando con qué sería de mayor, y aunque el fútbol y la actuación se cruzaron pronto en su vida -también el modelaje, y de hecho estuvo en una agencia de modelos desde los 13 años-, quizá la de ser profesora fue la primera, ya que su familia estaba cuajada de maestros, según contó en su libro: "Mi abuelo era profesor de latín; mis tíos son profesores de literatura y de latín; por parte de mis abuelos maternos, son profesores de geografía e historia, también de literatura... Por eso, yo quería ser profesora. A mí me encantaba. Siempre se me han dado muy bien las letras [...]. Desde pequeña he tenido una memoria prodigiosa, y me aprendía las lecciones sin problemas, así que colocaba los cojines como si fueran niños y les explicaba las lecciones [...]. Yo pensaba: "Seré profesora como mis tías, como todos".