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Noemí Salazar se hizo famosa gracias al programa de 'Los Gipsy Kings' y por ser la reina del 'brilli brilli', pero ahora la extremeña se ha convertido en una de las influencers más seguidas -con más de un millón de seguidores solo en Instagram-, lo que le ha permitido hasta codearse con la reina Letizia. Pero ella sigue siendo la misma, y además también trabaja como ama de casa. Casada con Antón, tienen dos hijos, Mimi, de 11 años, y Antoñito, de 3. En unos meses celebrará el bautizo de su pequeño, que se grabará y probablemente se emitirá en la nueva temporada del programa que le dio la fama. Ahora, Noemí nos ha abierto a DIEZ MINUTOS las puertas de su casa, que ha cambiado en incontables ocasiones, y nos ha mostrado cada rincón. Aquí te mostramos algunas de las estancias más espectaculares de su casa, aunque tienes todas las fotos en el nuevo número de la revista a la venta desde este 8 de abril: "No me acuerdo ya de las obras que he hecho; prefiero una reforma a un bolso caro", nos cuenta.
¿Cuánto tiempo lleváis viviendo aquí?
Cinco años, nos vinimos a vivir después de la pandemia, justo cuando salí de la casa de 'Gran Hermano'.
Antón y tú lleváis casados desde 2013. Mucho tiempo...
La verdad es que Antón hay veces que me cansa (risas), pero tengo claro que no voy a encontrar a nadie mejor que él. Somos distintos. Hay veces que quiero a alguien con más sangre, porque Antón es demasiado tranquilo. No sé qué pasaría si los dos fuéramos dos torbellinos como yo.
¿Quién lleva los pantalones de la relación?
Siempre parece que yo, pero es mentira. Lo parece porque yo tengo mucho carácter y soy muy nerviosa, pero no hago nada sin contar con Antón. Yo le respeto mucho.
¿Y con el tema de los niños?
Yo he estado mucho tiempo sola con ellos, porque él viajaba mucho, llevaba 25 años en una compañía de flamenco y me tocaba quedarme a mí. Ahora la situación ha cambiado.
¿Te cuesta mucho irte?
A veces sí, aunque hay otras que lo necesito. En unas semanas, por ejemplo, me voy al Lago de Como, con un grupo de chicas influencers. Son viajes a los que yo, por mi cultura gitana, no estaba acostumbrada a hacer y ahora tengo la oportunidad.
¿Te imaginabas que ibas a triunfar como influencer?
Para nada. Yo empecé hace nueve años en YouTube sin tener ni idea. La gente de mi entorno se extrañaba que me hiciera fotos todo el rato. Pensaban que era una ridiculez porque estaba casada. Pero siempre he contado con el apoyo de Antón. Cuando hice mi marca de cosméticos, no vio mal que invirtiera los 6.000 euros que teníamos ahorrados. Se me dio muy bien porque en 24 horas vendí todos los labiales y tripliqué el dinero.
¿Te has hecho rica siendo influencer?
Rica tampoco, pero vivo muy bien. Gracias a Dios por tener un techo y poder comprarme lo que quiera, me doy por satisfecha.
¿Eres caprichosa?
No soy de muchos lujos. No soy caprichosa para las marcas, pero sí para mi casa. Prefiero invertir en una reforma en casa que comprarme un bolso caro.
¿Cuántas reformas has hecho?
Ni me acuerdo y eso que la casa es de obra nueva. El patio, por ejemplo, lo he hecho tres veces, y la cocina, comedor y salón lo he hecho diáfano.
Te cansas fácilmente…
Sí, pero tengo la suerte de que muchas marcas colaboran conmigo y yo encantada de que me cambien el salón.
¿Temes que esto termine?
Pues sí, porque esto no es un trabajo duro ni difícil, pero sí es constante. No puedo comparar mi trabajo con uno que está ocho horas en una obra.
Tu hija dice que quiere ser influencer de mayor.
Eso dice, pero yo quiero que estudie, porque no tuve la oportunidad. Me hubiera gustado estudiar Periodismo. Yo lo dejé cuando terminé la ESO y me arrepiento mucho. No descarto estudiar en un futuro. Ahora no puedo porque los niños son pequeños y además de mi trabajo, soy ama de casa.
Eres gitana, ¿tu familia ve bien que te dediques a esto?
Mi familia me apoya. Pero te confieso que en el círculo que yo creía cercano, me llevé muchas sorpresas desagradables, porque me enteré que me criticaban mucho. Tenía amigas que ponían a mi marido de huevón y mantenido. No entendían que me fuera de viaje sola y él se quedara en casa con los niños. Me defraudaron mucho. Ahora muchas se han vuelto a acercar porque ven que me va muy bien, pero yo ya no confío en ellas.
¿En el mundo de las influencers se llega a tener amigas?
Yo solamente una: Alba Álvarez. Para mí la palabra 'amigo' es muy grande. Tengo conocidos con los que me llevo bien. La gente se fija en el número de seguidores que tienes y hay mucha conveniencia.
¿Os lleváis bien con la gente de la urbanización?
Sí, tenemos un grupo que nos llamamos 'Los paellitas', porque hacemos paellas comunitarias de vez en cuando. Luego hay gente que ha llamado varias veces a la policía porque les molestan las cosas que hacemos.
Hazte presidenta de la comunidad.
¡No! Porque yo soy de la teoría de 'vive y deja vivir'. Hay que ser felices.
¿Te gustaría tener más hijos?
Me costó siete años quedarme embarazada de Antoñito, ahora tengo un DIU puesto. Me voy a quedar con la espinita de no tener otro, pero yo tengo 34 años y Antón, 44, le veo mayor para tener otro hijo.
También eres ama de casa, ¿te gusta cocinar?
Me gusta, pero no me gusta cocinar porque se mancha mucho. Ahora quiero hacer vídeos de cocina.
Texto: Daniel I. Carande | Fotos: Ana Ruiz | Ayudante de fotografía: Idoia Vitas | Maquillaje y peluquería: Javier Reyes | Agradecimientos: Party Tipi Eventos y Belleville Talents Agency.















