Es temporada de bodas, bautizos y comuniones y para Mariló Montero esta será inolvidable. Apenas 7 meses después de acompañar a su hijo Alberto Herrera al altar para que contrajera matrimonio con Blanca Llandres en Sanlúcar de Barrameda el pasado octubre, creía que había colmado su felicidad al convertirse en abuela con Marcos, su primer nieto, que fue bautizado en abril. Sin embargo, todavía quedaban oportunidades únicas de disfrutar de momentos inolvidables en familia y lo comprobamos hace apenas unos días, cuando se hizo público el próximo enlace de su hija, Rocío Crusset, y su pareja, Charlie Schein, se disponían a casarse en un enlace muy íntimo en Nueva York. El sábado 30 de mayo ha sido la fecha que han elegido para convertirse en marido y mujer en una ceremonia muy especial en la ciudad de los rascacielos. Con las emociones a flor de piel por este fin de semana tan bonito y memorable para toda la familia, Mariló ha regresado a España risueña, tras volver a ver a otro de sus hijos celebrar su amor, ante lo que no ha podido ocultar su sentir: "Uy, sí sí. Me emocioné" y habló del vestido de novia. "Estaba espectacular, yo creo que supera todos los vestidos de novia que he visto", aseguró.

marilo montero regresa a madrid tras la boda de su hija rocio crusset
Europa Press


Mariló Montero comparte los detalles de la boda de su hija Rocío Crusset con Charlie Schein en Nueva York

Más sonriente que nunca. Así se ha mostrado Mariló Montero a su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas este lunes 1 de junio tras unas jornadas de lo más especiales para su familia en la Gran Manzana, de las que pudimos ver un adelanto gracias a su cuñada, que compartió algunas instantáneas en sus redes sociales. La presentadora regresaba tras experimentar en primera persona la emoción de ver a su hija casarse, feliz y enamorada, por lo que no ha dudado en desvelar algunos detalles de la celebración, desde los sentimientos que ella misma experimentó hasta cómo lo han vivido todos los miembros de la familia.

Inicialmente, Mariló se ha referido a la cita, propiamente dicha, en la que no ha faltado un detalle: "Puedo decir, ante la evidencia, que es una boda muy bonita, con mucho amor y una iglesia preciosa. El cura hizo también un sermón muy bonito". Sin embargo, lo más esperado llegaba a continuación, cuando ha compartido detalles sobre los novios en su gran día: "Pues muy emocionados los dos. (...) Están los dos locamente enamorados, están muy a gusto y muy felices, haciendo un proyecto de vida nuevo". De hecho, ella misma no pudo contener las lágrimas en este fin de semana tan especial para toda la familia: "Uy, sí sí. Me emocioné más en el ensayo que el día de autos. Yo hice lectura también en el altar durante la misa, porque fue en inglés y en español".

marilo montero regresa a madrid tras la boda de su hija rocio crusset
Europa Press

Tampoco dudó en concretar los momentos clave de la ceremonia, que más conmovieron a los presentes: "Fue muy bonito emocionarse y dejar que corran las lágrimas cuando ves a un padre tan orgulloso con su hija entrando en la iglesia, la reacción de Charlie controlando sus emociones en el baile...". Y es que, efectivamente, del mismo modo que ella acompañó a su hijo al altar, ahora era el turno de su exmarido, Carlos Herrera: "Como tuvimos chico y chica, yo tuve mi momento con Alberto para llevarlo al altar y ahora, obviamente, Carlos ha llevado al altar a su hija y para él imagino que será el colofón de su vida".

Eso sí, el gran ausente fue el pequeño Marcos, hijo de Alberto y Blanca, que, al tener apenas dos meses, se quedó en España: "Estábamos con preparativos de la boda y claro, conocer Nueva York con un bebé que tiene que dormir, cada biberón... Les ha costado dejarlo en Sevilla, pero la suegra está encantada". Por ponerle un pero a este momento tan especial para la pareja, es que, tras su boda, no podrán viajar inmediatamente para disfrutar de su luna de miel: "No van a hacer porque tiene que trabajar Rocío el martes y Charlie también, así que les tendremos pronto por España. Ahora mismo no pueden hacer luna de miel", reconocía Mariló Montero.

Así fue el vestido de Rocío Crusset en su boda con Charlie Schein

Tal como relata su madre, al entrar, la novia causó un gran impacto: "Estaba espectacular con ese vestido, que yo creo que supera todos los vestidos de novia que he visto hasta el momento, porque es una preciosidad, es una joya", aseguraba Mariló. El diseño era único, en encaje, que había creado la propia Rocío junto a una amiga suya que es modista. El vestido estaba conformado por un cuerpo con escote en uve, un corte que también escogió para la espalda en una versión más pronunciada, dándole un toque más contemporáneo y juvenil, que complementó escogiendo unas mangas tres cuartos con una bonita caída. Pero la parte inferior era la más especial, ya que continuaba en una falda asimétrica, más larga por detrás, formada por unos volantes, en la misma tela, que terminaban en una pequeña cola, tan elegante como cómoda, y unos stilettos blancos.

En palabras de Mariló, la elección fue estupenda: "Estaba fina, elegante, muy bonita", aunque ella prefirió aportar su opinión exclusivamente cuando Rocío la reclamaba: "Tiene un gusto exquisito. Yo he ido a las pruebas y soy una madre muy respetuosa, siempre observando un pasito para atrás, y cuando me miraba y me decía, yo le daba mi opinión. Me parecía que tenía ella la idea muy clara de cómo lo quería".