Los trajes oficiales de los jugadores de la Selección Española de Fútbol han generado una nueva polémica. Antes de su esperado encuentro con los aficionados para celebrar la victoria en el Mundial de Fútbol 2026, los jugadores tenían que cumplir con dos compromisos institucionales: la primera, en el Palacio de la Zarzuela, donde los Reyes Felipe VI y Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, y la segunda en el Palacio de la Moncloa, donde han sido recibidos por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Unas citas en las que Lamine Yamal, Borja Iglesias, Ferrán Torres y todos su compañeros cambiaron el chándal por un traje de chaqueta que ha sido objeto de numerosos comentarios. No solo por su diseño, también por su precio. "No me gustan nada", afirma tajante el diseñador Juan Avellaneda, que hace unos días analizaba el estilo de la infanta Sofía.
El traje, de corte 'oversize' y color azul eléctrico, ha sido muy comentado en redes sociales. "¿A todos los jugadores les queda el traje grande, no?" y "Vaya traje, qué pintas tienen. Con el calor que hace ya podían dejarles llevar la camiseta de España", escribían algunos usuarios. Loewe, la histórica firma española de lujo que pertenece al conglomerado LVMH, firmó un acuerdo con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hasta 2030 para vestir a las distintas selecciones nacionales en sus compromisos oficiales. Avellaneda también ha comentado el estilismo de los jugadores en su cuenta de Instagram. "Me sabe fatal. No me gustan nada. Lo de los tres botones como tan arriba, el polo, los colores... no favorecen. Luego una manga remanga y la otra no. Tiene ese momento así como de moderno que está muy bien, pero no favorecen", argumenta el experto.
Polémica por el traje de la Selección Española de Fútbol: del diseño al precio
Jack McCollough y Lázaro Hernández, directores creativos de la firma, firman este look en el que, además de la sastrería, también se han encargado de prendas casuales, calzado y artículos de piel. El conjunto, que para el recorrido en autobús por las calles de Madrid cambiaron por prendas más informales, está compuesto por una chaqueta de lana ligera con puños vueltos en tejido de rayas y el escudo de la selección bordado en el pecho, pantalón holgado, un polo de algodón azul y unos zapatos Derby de piel negra.
"Yo creo que son trajes que se han confeccionado más pensando en cómo es la propia marca que en intentar que los jugadores se vean favorecidos. Se tendría que haber buscado algo que les potenciara muchísimo más su silueta, porque de esta forma me da la sensación de que están como un poquito como disfrazados o que se han puesto algo como que les va gigantesco, no sé, a mí cortocircuito absoluto", afirma Avellaneda.
Pero la polémica no solo está en el diseño, también en su precio. El conjunto tiene un precio de 4.730 euros, no apto para todos los bolsillos. En concreto, la chaqueta de lana cuesta 2.200 euros; el pantalón de lana, 1.100 euros; el polo de algodón, 480 euros; y los zapatos Derby Bobine de piel, 950 euros.
















