Conocemos a María Castro desde 2001, cuando comenzó a dar sus primeros pasos como actriz en la televisión gallega. Tenía solo 14 años y, tras participar como azafata en Televigo, debutó en la serie 'Pratos combinados', curiosamente en el rol que había interpretado Cristina Castaño previamente. Pero esa solo fue su primera oportunidad. Han pasado 25 años y la intérprete viguesa es hoy una de las más queridas del panorama nacional. Aquella niña que despuntó en gimnasia rítmica y llegó a diplomarse en Magisterio de Educación Física y la Licenciatura en Ciencias de Actividades Físicas y Deporte, acabó cambiando pelotas y cintas por guiones, afianzando su carrera en producciones tan diversas como la serie diaria 'SMS: Sin miedo a soñar' y 'Sin tetas no hay paraíso', la ficción que supuso el gran boom de su trayectoria. A partir de entonces fue encadenando proyectos en los que las telenovelas y las series de prime time se iban alternando, por lo que pudimos disfrutar de ella en 'Tierra de lobos', 'Vive cantando', 'Seis hermanas', 'Ella es tu padre', 'Amar es para siempre' y 'Machos alfa', aunque la mayor revolución de los últimos años ha sido, sin duda, 'La Promesa'. En la telenovela de TVE interpreta a Pía, que es uno de los personajes más importantes de ficción, ganándose el cariño de la audiencia. Pero todo este periplo profesional, que ha compatibilizado también con oportunidades en cine y teatro, nunca ha sido un freno para sus objetivos personales. En estos años en que la hemos visto crecer y madurar ante las cámaras, se ha enamorado y casado con Manuel Vilalba, y junto a él ha emprendido el mayor proyecto de su vida: su familia junto a Olivia, Maia y Emma, sus tres hijas. Por trabajo, lleva años viviendo en Madrid, pero si algo ha sabido mantener perenne en su vida ha sido el vínculo con sus raíces gallegas, regresando cada año a su tierra, en la que se esconde un municipio costero al que siempre vuelve para desconectar, pasar tiempo con su familia y cargar pilas.

maria castro
Jesus Briones


El refugio de María Castro, la actriz de 'La Promesa'

Aunque reparte sus vacaciones entre la costa valenciana, de la que procede la familia de su marido, la actriz sigue teniendo un fuerte arraigo con su tierra. Por eso, disfruta especialmente de los parajes de ensueño de Galicia cada vez que puede. Sus visitas, seguramente no tan habituales como le gustaría, tras haber formado su familia en Madrid, siguen siendo puro disfrute y es que, cuando descansa del rodaje de 'La Promesa', regresar a Vigo, su ciudad natal, le permite disfrutar de la excelente gastronomía gallega y el cariño de los suyos. Sin embargo, hay un lugar dentro de la provincia de Pontevedra en que realmente encuentra descanso, para cuerpo y mente, y que guarda algunos de los recuerdos más especiales que atesora María Castro.

maria castro es pia en 'la promesa'
Manuel Fernandez-Valdes


Hablamos de Baiona, una localidad del área metropolitana de Vigo, que se encuentra a tan solo 20 km de la ciudad, con salida al océano Atlántico. Limita con Nigrán, Oya, Gondomar y Tomiño y pertenece a la comarca del Val Miñor y tiene todo lo necesario para disfrutar de unas vacaciones de ensueño: marisco fresco, vistas que combinan costa y monte, playas extraordinarias con atardeceres tardíos y un clima agradable para olvidar los calores del verano. María Castro lo sabe desde bien pequeña, cuando acudía a varias de las playas, entre ellas la de los Frailes (Os Frades), una de sus favoritas. Es especial por lo cuidada que está, premiada, incluso, con la Bandera Azul, y permite unas vistas excelentes de las Islas Cíes. Toma ese nombre porque era frecuentada por los frailes del convento franciscano ubicado en la fortaleza de Monterreal, que aún está en pie.

La actriz se ha casado este fin de semana en Galicia.
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Sí, Bayona (o Baiona en gallego) disfruta de importantes restos de construcciones pasadas y, del mismo modo que se puede visitar la calzada romana que discurre por la Groba hacia Vigo, también se puede visitar el citado castillo del Monte Boi, como también se conoce, ya que en 1966 fue convertido en el Parador del Conde de Gondomar. Este lugar tiene un poso muy especial para María Castro porque, precisamente, ese fue el lugar que eligieron ella y José Manuel para casarse en 2018.

Pero si algo tiene de especial Baiona, es la carga histórica que alberga. Y es que, además de conservar algunos vestigios de su pasado, honra la memoria de uno de los acontecimientos más relevantes, no solo para España, sino también a nivel mundial. Para quien no lo sepa, la localidad gallega tiene una relevancia especial porque en sus costas arribó el marino Martín Alonso Pinzón, uno de los navegantes que se embarcó en la expedición de Colón que se saldó con el hallazgo del Nuevo Mundo. Pero si este regreso fue especialmente importante, es porque cuando llegó aquel 1 de marzo de 1493 fue quien difundió por primera vez en la Península la noticia del descubrimiento de América, días antes incluso del desembarco de Colón en Lisboa. La hazaña se recuerda con una réplica visitable de la carabela La Pinta. Para los apasionados de ese legado marítimo, desde 2015 se puede visitar la Casa da Navegación, instalada en la Casa Carvajal.

celebracion de la xxvii festa de arribada en baiona
Europa Press News//Getty Images

Es por esto que, coincidiendo con el primer fin de semana de marzo, las gentes de Baiona celebran en su casco histórico la fiesta medieval de La Arribada, considerada de interés turístico internacional. Pero el vínculo con América no termina ahí, y es que la expedición de Magallanes-Elcano que sirvió para dar la primera vuelta al mundo, incluía a dos navegantes baioneses llamados Diego Carmena Gallego y Vasco Gómez Gallego, supervivientes que lograron regresar.

De modo que, entre vistas paradisíacas, gastronomía deliciosa, playas de ensueño y decenas de lugares históricos, no nos extraña que María Castro quiera compartir todas las bondades de su querida tierra, y en especial de Baiona, con su marido y sus hijas cada vez que pueden permitirse una escapada de sus obligaciones profesionales y familiares.