El contundente triunfo de España por 3-0 ante Austria en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, celebrado en el SoFi Stadium de Los Ángeles, no solo dejó alegrías deportivas. El palco de celebridades captó todas las miradas en este cuarto encuentro de la Selección española, pero ha sido la prensa alemana la encargada de encender la mecha de la polémica apuntando directamente a Javier Bardem. El reputado medio alemán 'Bunte' ha sido el primero en poner el foco en la vestimenta del actor español, calificando de "llamativo" y "polémico" el contraste de su actitud con la de su entorno. Mientras su mujer, Penélope Cruz, lucía con orgullo una camiseta roja con el escudo de la selección, y otras estrellas como Rosalía y la futbolista Alexia Putellas también, Bardem decidió asistir al encuentro con una camiseta básica marrón de tono neutro. "El actor no llevaba la camiseta de la Selección para el partido. Tan solo unas semanas antes, se le había visto con la equipación del Paris Saint-Germain en un partido de liga", destaca con dureza la crónica del medio germano.
El verdadero motivo por el que este detalle ha trascendido las fronteras y se ha vuelto viral en redes sociales es el doble rasero que se le achaca al intérprete. El pasado mes de mayo, Javier Bardem acudió como invitado de honor al Parque de los Príncipes para presenciar un partido del PSG de Luis Enrique junto a su mujer. En aquella ocasión, el actor no tuvo reparos en enfundarse y posar con la elástica oficial del club parisino, de propiedad catarí personalizada con su nombre. La contradicción de vestir el uniforme de un club extranjero y "rechazar los colores del equipo de su propio país" en una cita tan importante como un Mundial ha generado un intenso debate en las redes y medios de comunicación.
Si Penélope Cruz se volcó con el equipo luciendo camiseta con el escudo, gorra y saludando efusivamente a las pantallas del estadio; Javier Bardem, que mantuvo un perfil mucho más sobrio, vistiendo ropa informal de color tierra y sin lucir ningún distintivo de 'La Roja'. A pesar de que la pareja fue ovacionada por los miles de aficionados presentes en el estadio más caro del mundo al aparecer en los videomarcadores, el análisis de los medios internacionales ha empañado una noche que, en lo deportivo, metió a España de lleno en los octavos de final.















