A pocas horas de disputar el partido más importante de su vida, Lamine Yamal ha decidido mirar a su infancia. Lejos de la presión de los focos, los estadios imponentes y las portadas internacionales, el jugador de la Selección Española ha recurrido a sus redes sociales para recordar de dónde viene y, sobre todo, por quién juega. Yamal ha compartido una emotiva historia en su cuenta personal de Instagram con una fotografía de su infancia. En ella, se le ve siendo apenas un niño, abrigado con un gorro de lana y una chaqueta deportiva, reflejando la viva imagen de la humildad y la ilusión. Una instantánea, que contrasta con el gigante del fútbol mundial en el que se ha convertido, pero que demuestra que mantiene los pies en el suelo. No solo la imagen, la elección musical no ha sido casualidad. La fotografía viene acompañada por el tema 'Lamine', compuesto por el rapero de Hospitalet Morad. Un artista con el que comparte no solo raíces y una estrecha amistad, sino también un trasfondo de superación, barrio y resiliencia. La música urbana y la calle vuelven a unirse para empujar al joven talento en su cita con la historia.
Su madre, Sheila Ebana, se quedó embarazada con 16 años y su infancia no fue un camino de rosas. "Comenzamos a vivir en una residencia con más padres jóvenes y yo me crie ahí en una residencia, que era como un comedor donde nos daban comida a todos". Tras superar este bache y salir de residencia, la vida de Lamine estuvo marcada por los casi constantes cambios de hogar y el apoyo de la gente de su entorno: "luego vivimos lo típico de que un amigo tiene una casa y te deja una habitación" hasta que sus padres decidieron tomar caminos separados y "mi padre se fue a vivir con mi abuela y mi madre conmigo en Granollers".
El propio futbolista ha contado en varias ocasiones que durante su infancia su familia atravesó problemas económicos. "Ves a tus padres trabajando, sin poder estar siempre contigo, y te pones nervioso. Yo siento que mis padres sí han tenido presión. Eran jóvenes, me tenían a mí. Tienes que sacar adelante la familia, el trabajo, hacer que tu hijo esté feliz, comprarles sus regalos. Eso sí que es presión y de la mala", comentó en una ocasión el futbolista.
"Por ti y por la calle"
El texto que acompaña la imagen es breve, pero demoledor: "Por ti y por la calle". Un mensaje directo a ese niño pequeño de la foto y una promesa cumplida al niño que soñaba con el balón cuando las cosas no eran fáciles. Y también, un homenaje a sus orígenes, a su dura infancia y a ese barrio que lo vio dar sus primeras patadas a la pelota. Lamine no olvida de dónde viene y jugará la final del Mundial llevando el orgullo de la calle por bandera.
La profecía del padre de Lamine Yamal
El estallido de nostalgia y motivación no ha venido solo desde la cuenta del futbolista. Prácticamente en paralelo, su padre, Mounir Nasraoui ha querido sumarse a este viaje emocional antes de la gran cita. "My life ❤️ 🐬 🫡" (Mi vida), escribía su progenitor en una publicación de Instagram. El texto acompaña a otra tierna fotografía retro en la que se ve a un jovencísimo Mounir junto a un Lamine Yamal, que apenas levantaba unos palmos del suelo, subido a un monopatín en lo que parece un andén de estación. Una imagen que evidencia la complicidad de ambos desde el primer día y el larguísimo camino que han recorrido juntos desde la humildad del barrio hasta la cúspide del fútbol mundial. Y con un gesto de número uno que vaticina la victoria de España.














