Tras su estreno en 'De lunes a viernes', Lydia Lozano ha visitado esta semana ‘Special people club’, el podcast de Soy una Pringada (Esty Quesada) en Podimo, para someterse a la que tal vez sea su entrevista más particular. A lo largo del programa, ambas charlaron sobre cine, celebrities y destinos vacacionales, pero también sobre un tema muy curioso: la superstición, pues, pese a las notorias diferencias entre ellas, se descubrieron apasionadas del tarot. En el caso de Lydia, hay una razón muy concreta. "Había tenido un accidente de coche", recuerda la periodista.
"Empecé un día que iba por El Corte Inglés. Yo había tenido un accidente de coche súper gordo y estaba muy mal. Estuve nueve meses con el brazo escayolado, se me quemó toda la cara con el motor y mi novio falleció", recordó la periodista. A pesar de la gravedad de las lesiones, aseguró que continuó trabajando en la agencia de prensa donde estaba empleada en aquel momento: "Escribía los textos con la mano izquierda porque no podía usar la otra", explicó Lydia, que últimamente ha vivido con mucha incertidumbre la enfermedad de su marido.
Lydia Lozano asegura que un vidente la avisó de la muerte de sus padres
Fue entonces cuando decidió acudir por primera vez a una tarotista: "Le dije: 'Oye, me voy a echar las cartas'. Y la mujer vio el accidente. Me dijo: 'No te preocupes, vas a salir de esto. Has tenido un accidente y ha habido un muerto'. Me quedé impresionada y pensé: 'Esto es oro. Esto es real'", afirmó. Desde entonces, se ha convertido en una firme defensora de este tipo de consultas y considera que, si una persona decide acudir a un vidente, debe estar preparada para escuchar tanto las noticias positivas como las negativas. "Hay gente que dice: 'No me digas lo malo'. Y yo digo: '¿Pero por qué no? Si quiero que me echen las cartas, que me lo digan todo'", señaló durante el podcast.
La colaboradora también relató que, con el paso de los años, ha estado recurriendo en varias ocasiones a su vidente de confianza, Julio, especialmente mientras sus padres atravesaban problemas de salud. Su principal preocupación, confesó, era el sufrimiento que veía en ellos: "Yo le pedía que me dijese cuándo iba a morir mi padre porque estaba sufriendo muchísimo", explicó. De hecho, según cuenta, el vidente llegó a adelantarle el momento de su fallecimiento. "Me dijo: 'Mañana'. Al día siguiente me llamó mi hermana y, antes de que me dijera nada, le pregunté: '¿Ya, no?'. Ella me respondió: '¿Cómo lo sabes?'. Y me lo acertó", aseguró.
Lydia también recordó la muerte de su madre, un momento que vivió con especial angustia porque se encontraba trabajando fuera de Madrid. "Mi madre iba y venía, iba y venía, pero Julio también acertó. Lo pasé muy mal porque me pilló en la feria de Sant Jordi, en Barcelona. Que te pille la muerte de una persona allí no te lo puedes imaginar", confesó. Aquel día contó con la ayuda de su compañero Gustavo González que le consiguió un billete de tren para acudir a despedirse de su madre y desde entonces, su fe en las cartas no ha hecho sino crecer.













