María Casado sorprendía a todos el pasado 20 de julio al anunciar que, tras dos años en los Informativos Telecinco, ponía fin a esta etapa profesional. Lo hacía a través de una historia publicada en su cuenta de Instagram en la que explicaba los motivos de esta decisión. "Siento Mediaset como mi casa y a mi equipo del fin de semana como familia. Por motivos personales, por la dificultad de conciliar mi vida entre Málaga y Madrid, he decidido tomarme un respiro. Espero que solo sea una pequeña pausa y podamos encajar otro proyecto lo antes posible", escribía la periodista. El 26 de julio, María se despidió de los espectadores al borde de las lágrimas. "Espero que pronto nos volvamos a ver, gracias por todo, y lo más importante, les dejo en muy buenas manos", fueron sus palabras en su despedida. Un mensaje que iba acompañado de unos gestos que, según Lidia Martí Mora, psicóloga, experta en comunicación no verbal, miembro del comité ejecutivo de ASENOVE y perito judicial en credibilidad, demuestran una gran carga emocional. "Inclina ligeramente la cabeza hacia delante: un gesto de respeto hacia quienes la están escuchando", nos cuenta la experta.
Para Lidia Martí, aparece "un progresivo cambio en su expresión facial cuando pronuncia las últimas frases, en las que se dirige directamente al público. A medida que avanza la despedida, la sonrisa social va perdiendo intensidad y comienza a apreciarse un mayor esfuerzo por contener la emoción, algo que se refleja tanto en la expresión facial como en el quiebre progresivo de la voz". La experta considera que "al llegar a las últimas palabras ('les dejo en muy buenas manos'), aparece un fenómeno frecuente cuando la activación emocional dificulta el control respiratorio y laríngeo. No demuestra por sí mismo tristeza, pero sí una elevada carga emocional. También se puede observar una ligera elevación de la parte interna de las cejas, un movimiento que suele observarse en emociones de tristeza".
Una experta en comunicación no verbal analiza los gestos de María Casado en su despedida
Fue un mensaje breve pero del que Lidia Martí extrae varios rasgos cargados de emoción. "Existe congruencia entre su comunicación verbal y no verbal. La voz se quiebra precisamente en el momento de la despedida, aparecen indicadores faciales compatibles con tristeza y se observa un claro esfuerzo por mantener el control emocional hasta el final", nos explica la psicóloga.
Para la experta, cuando María Casado afirma 'espero que pronto nos volvamos a ver', "su mirada, el tono de voz y la expresión facial mantienen una coherencia con el mensaje que está transmitiendo. No se observan señales claras de que esté pronunciando esas palabras de forma mecánica o por compromiso". Como psicóloga, añade que "más que intentar ocultar algo, da la impresión de que en ese momento María Casado está centrada en gestionar la emoción de la despedida".
La periodista, madre de una niña que nació en agosto de 2023, ya explicó que toma esta decisión por no poder conciliar su vida entre Málaga y Madrid. Según la experta, "cuando alguien comunica una decisión tan importante, los especialistas no nos fijamos en un único gesto, sino en la coherencia de todo el mensaje. La voz, la mirada, la expresión facial, las pausas o el esfuerzo por contener la emoción suelen ser los indicadores más relevantes. En el caso de María Casado, se observa una comunicación muy congruente: la emoción va aumentando progresivamente y se refleja tanto en su voz como en su expresión facial".
Martí subraya que "es posible sentir tristeza por dejar una etapa profesional y, al mismo tiempo, experimentar satisfacción o tranquilidad por una decisión personal. Ambas emociones pueden coexistir sin resultar contradictorias".
El simbolismo del beso que María Casado lanza a la audiencia, según una experta
Otro de los aspectos que destaca la experta en comunicación no verbal en esta despedida es el contraste con la imagen que habitualmente proyecta como presentadora. "María suele transmitir una comunicación cercana, espontánea y natural, con una sonrisa frecuente, sentido del humor y pequeños guiños que generan cercanía con la audiencia. En esta ocasión, sin embargo, su comunicación fue mucho más contenida y emocional, especialmente en los últimos segundos", nos cuenta Martí. La psicóloga ve un aumento de la presentadora por mantener el control emocional. "Hay un gesto que me parece especialmente significativo. Cuando dice 'gracias por todo', inclina ligeramente la cabeza hacia delante y el cuerpo acompaña ese movimiento. Es un gesto muy coherente con el contenido verbal y que, en nuestro contexto cultural, suele interpretarse como una muestra de agradecimiento y respeto hacia quienes la están escuchando. Unido al quiebre de la voz y al esfuerzo por contener la emoción, contribuye a que la despedida se perciba como especialmente cercana", analiza la experta.
El gesto más significativo de la despedida para Lidia Marti es el beso que lanza María Casado. "Lo hace con ambas manos directamente hacia la cámara, es decir, hacia los espectadores. Desde el punto de vista de la comunicación no verbal, se trata de un gesto ampliamente reconocido de despedida, afecto y agradecimiento que acerca emocionalmente al espectador y transmite una sensación de cercanía. El hecho de utilizar ambas manos, en lugar de limitarse a un simple saludo, amplifica la expresividad del gesto y refuerza su impacto emocional. Es una forma de exteriorizar el agradecimiento e implicar simbólicamente al público en ese último momento, convirtiendo el cierre de una emisión en la despedida de una etapa profesional con un marcado componente personal y afectivo", concluye la experta.
















