Es una de las estrellas de la música española y, a sus 82 años (cumplidos el pasado 7 de junio), Miguel Ríos aún disfruta de los escenarios, aunque hace apenas unas semanas tuvo que apartarse por un tiempo de ellos por causa de fuerza mayor. Tal como anunció el equipo del cantante a mediados de junio, "sufrió ayer un pequeño accidente doméstico que le provocó un leve traumatismo craneal, según el parte médico". Pese a ser considerado un incidente "leve", le obligaba a pasar un período tranquilo para su recuperación: "Tiene que guardar reposo por orden médica". Decidido a cumplir con las indicaciones de los profesionales sanitarios, el granadino ha esperado hasta el pasado 16 de julio, cuando Miguel Ríos se presentó ante sus fans de Santurtzi, retomando su agenda por las fiestas de la localidad, aunque el gran reencuentro con su público se iba a producir el 25 de julio en el seno del Festival Starlite Occident de Marbella. Feliz por regresar, Miguel Ríos confesó valorar los años que lleva al pie del cañón en la música y contando con el cariño del público. Pero tampoco perdió la oportunidad de señalar el estímulo que supone mezclarse con artistas de todo tipo, género y edad, algo que Starlite consigue en cada edición, aunque no siempre conecte con todos los estilos, algo que le recuerda a su infancia, cuando su propia madre le manifestaba extrañeza respecto a su música: "Cuando yo cantaba rock and roll, mi madre me decía: 'Niño, ¿pero qué te pasa en la boca?'".
Miguel Ríos reaparece en el Festival Starlite y recuerda su infancia
Nos ha dado un buen susto, pero desde el primer momento quiso ser transparente con la situación. Miguel Ríos comunicó a sus fans que había sufrido un accidente doméstico que le apartaba de los escenarios durante unas semanas. Afortunadamente, no se tradujo en algo grave, y apenas han sido unas pocas citas las que ha tenido que alterar. Canceló sus conciertos del viernes 19 en Ourense y el jueves 23 en Arucas (Gran Canaria), aunque posteriormente tuvo que añadir también el Festival Gran Reserva, en Calahorra, del 27 de julio, y reagendar las actuaciones de Cabra y Matalascañas.
Sin embargo, su evolución ha sido favorable, tal como él mismo avanzaba en 'Espejo Público' hace tan solo unos días. En su intervención en el programa, explicó lo que le había ocurrido: "Me caí de espaldas por las escaleras y me di un fuerte golpe en la cabeza. Fui a Urgencias, me hicieron pruebas y tenía un hematoma subdural que parece que se está diluyendo". Esto es lo que le ha permitido regresar a los escenarios durante las fiestas de Santurtzi y llegar al concierto del Festival Starlite, del 25 de julio, en el que por fin ha podido celebrar estar de nuevo ante su público: "Estoy muy contento de estar un año más en Starlite Occident".
Por eso, agradecido, Miguel Ríos desveló ante los micrófonos de Europa Press la emoción con la que afrontaba la reanudación de su gira 'El último vals' después de tantos años de carrera y en plena forma: "Hace 65 años, ahora al final de año, que empecé a grabar discos, y la verdad es que mantenerse en este oficio tanto tiempo es... Hay muchos otros compañeros que lo hacen, por ejemplo, los Rolling y tal, pero de España yo creo que soy el que tiene el récord todavía de estar en activo". Entregado, incidía en que esta permanencia es fruto del apoyo del público: "La cuestión está más en quién viene a verte que en mí. A mí me merece mucho respeto la gente que tiene que comprar la entrada, que te elijan a ti entre tanta oferta que hay por fuera, pues es para estar muy orgulloso".
Efectivamente, sus conciertos siguen siendo elegidos por buena parte del público, incluso cuando ahora lo que parece triunfar son otro tipo de estilos, aunque él no reniega de ningún género. En otras ocasiones ya ha reflejado su comprensión ante el cambio de gustos musicales de las nuevas generaciones, como explicó en su entrevista con Risto Mejide en 'Viajando con Chester' en 2023. Sin embargo, en esta ocasión, ha sido mucho más concreto en cómo aborda esta mezcla de sonidos y artistas. Al verse en un cartel tan diverso como el del Starlite, Miguel Ríos reflexiona respecto al cambio de paradigma que se ha producido en la música en apenas unos años: "Es como ver dos mundos totalmente no diferentes, sino antagónicos, porque cuando nosotros empezamos a grabar no existía ningún elemento que pudiera hacer música si no lo tocaba el músico".
Lo curioso es que eso no le impedía valorar esas otras formas de llegar a la gente, aunque no siempre conecte con ella, entre otras cosas, porque comprende una diferencia generacional que ya descubrió en su infancia gracias a su madre: "Yo respeto mucho la música nueva que está siendo, la música urbana. Cuando yo cantaba rock and roll, mi madre me decía: 'Niño, ¿pero qué te pasa en la boca?'". Con esto se refería a todas esas veces que recurría a canciones de artistas internacionales: "Yo cantaba en ese 'spanenglish' que tenía aprendido e imitaba a mis ídolos, a Elvis Presley, a Paul Anka, a gente muy remota, a Chuck Berry, a Little Richard. (...) A mi madre no le llegaba la emoción que a mí me traspasaba, no le llegaba ni a la epidermis, y a mí me pasa un poco lo mismo. Hay muchísima gente que lo hace muy bien, aunque no sean mis armonías; no están construidas las canciones sobre las armonías que a mí me han movido", reconocía.
Afortunadamente, de esa diversidad musical se alimentan festivales como Starlite, que permiten que el público llegue a sonidos diferentes, de los cuales, incluso, el propio Miguel Ríos admira a varias voces: "Esta casa siempre se ha distinguido por mostrar una paleta muy variada y eso es lo que la mantiene dentro del corazón de muchas generaciones, porque el público que vendrá a mí a verme no será el de Juan Luis Guerra, que lo quiero muchísimo y es un amigo mío, Deep Purple, los Gipsy Kings, Niña Pastori, que es una artista coj*****, a Lenny Kravitz, a Alan Parsons, a Michelle Yard... Aquí hay casi más de mi bando", reconocía divertido.
















