Hiba Abouk vuelve a estar de plena actualidad tras emitirse su entrevista más íntima de la mano de Jesús Calleja, en la que abordó temas tan complicados como el de su divorcio o su infancia. La actriz ha puesto tierra de por medio y ahora está de vacaciones con los dos hombres de su vida, sus hijos Amín y Naím, de seis y cuatro años. Juntos han pasado unos días en Cádiz, que han coincidido con la emisión del programa de Calleja en el que Hiba se ha sincerado con el presentador sobre su ex y padre de los niños, Achraf Hakimi, del que se divorció hace tres años tras la acusación de violación contra el futbolista, y por la que pronto irá a juicio, tal y como se ha sabido recientemente. "Fracasamos como matrimonio", dijo sin medias tintas.
"Fue una decisión muy dura para mí de afrontar, porque formar una familia era mi sueño, ya que es lo que más me ha faltado. Es un shock a todos los niveles, también porque tengo dos hijos, y siempre pienso en ellos primero", apuntó, y reconoció también: "Fracasamos como matrimonio, pero queremos tener éxito como padres y ser familia de otra manera, porque lo seremos para toda la vida". A pesar de lo que está ocurriendo con Hakimi judicialmente, el futbolista no deja de ser el padre de sus hijos, por lo que quiere seguir teniéndole en su vida de la forma más sana posible: "Tenemos una buena relación, que es fundamental para que mis hijos crezcan en un entorno sano. Aprender a perdonar es fundamental para ser feliz y para tener la paz".
La complicada infancia de Hiba Abouk y el alcoholismo de su padre: "Madrid lo atrapó"
La frase que pronunció Hiba Abouk ante Jesús Calleja de "formar una familia era mi sueño, ya que es lo que más me ha faltado" no fue en vano. La actriz también repasó algunos de los episodios más duros de su infancia, que pasaron por los apuros económicos y la enfermedad de su padre: "Mi padre era alcohólico. Madrid lo atrapó. Eso destroza en muchos aspectos a una familia. Tengo recuerdos complicados de esa época", dijo bastante emocionada. El hombre trabajó como broker, y no le fue nada mal, pero la entrada de dinero significó tener más medios para agravar su alcoholismo: "Hizo dinero y se arruinó", admitió Hiba.
Por este motivo, su madre tuvo que hacer de padre y madre a la vez, y aunque ella se había dedicado al cuidado de los niños en casa, tuvo que incorporarse al mercado laboral para sacar a sus cuatro hijos adelante cuando los problemas empezaron a acumularse. De hecho, el esfuerzo de su madre no vino solo, porque Hiba también contó que con solo 15 años también tuvo que ponerse a trabajar. Una etapa que ni olvida ni quiere olvidar, ya que, a pesar de que se le cargó con una responsabilidad que no le correspondía a su edad, también ha forjado el carácter superviviente que tiene hoy. Afortunadamente, y muy feliz, también desveló que su padre "lleva un año sin beber", lo cual, sin duda, es una luz de esperanza para él y para toda la familia.















