La Vuelta Ciclista a España 2026 acaba este domingo 13 de septiembre y, un año más, una de las voces que ha acompañado a los espectadores que han seguido la carrera en directo ha sido la de Pedro Delgado (Segovia, 1960), más conocido como 'Perico Delgado'. Para los que crecimos en los años ochenta, Perico no es solo un comentarista de La1, sino el ciclista que ganó el Tour de Francia en 1988 y dos ediciones de La Vuelta, en 1985 y 1989. Cuando escuchamos hablar de él, ya había ganado varios premios a nivel aficionado, pero antes de los maillots y los triunfos, cuando era un niño, el deportista ni siquiera tenía una bicicleta propia. Un niño que, tal y como él mismo cuenta, en su biografía, veía cómo los demás niños salían a pedalear mientras él no podía ir. "Como yo no tenía bici, me quedaba en el barrio solo", desvela Pedro Delgado.

pedro delgado y urko berrade
Getty Images
Pedro Delgado con el ciclista Urko Berrade el pasado 20 de agosto durante la presentación del equipo del deportista navarro que participa en La Vuelta 2026.

Pedro Delgado creció en una familia humilde junto a sus hermanos Marisa, Victoria y Julio y, lejos de la figura sana y el cuerpo atlético que tiene hoy en día, a sus 66 años, su infancia estuvo marcada por los problemas de salud. Él mismo reconoce que de pequeño era "poca cosa de pequeño, según decían mis familiares". A los 12 años, después de pasar tres meses en cama por una hepatitis, su salud mejoró. De esos momentos, recuerda ver a su madre cuidándole. "Se acercaba a mi cama, trayéndome zumos de frutas y, mientras lo bebía, me dirigía unas palabras de cariño para que me pusiese pronto bueno".

Antes de especializarse en ciclismo, Pedro Delgado jugaba a todo en el colegio y en el barrio. "Siempre me ha gustado mucho la práctica del deporte, tanto en el colegio como en el barrio, donde gran parte de nuestro entretenimiento estaba siempre centrado en el deporte; jugaba a cualquier cosa: baloncesto, fútbol, carreras a pie, frontenis,…", comenta.

Pedro Delgado trabajó durante tres meses para comprar su primera bicicleta

Las bicicletas estaban de moda por aquel entonces y muchos de sus amigos tenían una. Empezaron a organizar excursiones, ir al río a bañarse o salir por los alrededores de Segovia, pero como él no tenía, se "quedaba en el barrio solo". Su primera bicicleta llegó de la mano de su hermano Julio. "Mi primera bicicleta la conseguí ayudando a mi hermano Julio a repartir periódicos. Después de tres meses ahorrando, le convencí para comprar nuestra primera bicicleta", cuenta. Era una Orbea azul, de las llamadas entonces "de chica", porque no tenía barra horizontal y le costó 3.000 pesetas (18 euros). Años después, la marca Orbea tendría un lugar muy especial en su carrera profesional: en ese equipo militó en 1985, el año en el que ganó La Vuelta a España.

pedro delgado
ullstein bild Dtl.//Getty Images
Pedro Delgado, en Zurich en 1991.

La entrada de Pedro Delgado en el mundo ciclista llegó a través de un compañero del colegio: Frutos Arenal. Él competía y tenía una bicicleta de carreras que impresionaba a Pedro. "Vaya bici más guay, no pesaba nada a comparación de la mía", recordaba al verla. Frutos le animó a sacar la licencia federativa y, en otoño de 1974, Pedro participó en su primera carrera ciclista: los Campeonatos Provinciales de Segovia. Lo hizo con pantalón corto de atletismo, camiseta, zapatillas de deporte y aquella bicicleta de hierro. A partir de entonces se apuntó a la Escuela de Ciclismo de Segovia y, al año siguiente, como cadete, empezó a competir con más regularidad.

En 1975 participó en unas doce carreras y consiguió dos victorias. Una de ellas, con anécdota. Pedro logró escaparse y, cuando faltaba muy poco para terminar, se le rompió la bicicleta. Sin dudarlo, vio la bicicleta de otro niño que había participado en una carrera anterior y se la pidió prestada. Con los nervios, rompió la correa del pedal, pero siguió pedaleando como pudo y, tal y como relata, "cuando crucé la meta con los brazos en alto no me lo podía creer".

Cuando le fichó su primer equipo juvenil importante, el Moliner de Valladolid, su padre solo le puso una condición: si no llevaba bien los estudios, no competiría con el equipo. Entre 1976 y 1978, ya como juvenil, Pedro Delgado empezó a competir de forma más seria y empezó a ser conocido. En esa categoría logró una treintena de victorias hasta que dio el salto a aficionados. "A medida que se sube de categoría, ganar una carrera es cada vez más difícil, y nadie regala nada", explica en la biografía de su web.

Con 19 años recibió tres ofertas para pasar a profesional, pero el servicio militar —obligatorio en aquel entonces— y los estudios hicieron que el éxito no se le subiese a la cabeza. Aunque todos hablaban de su talento y de su madera de campeón, él mantenía la calma. Según cuentan sus más cercanos: "Se lo pasaba superbién yendo y viniendo por España y Francia, cosechando triunfo tras triunfo, haciendo nuevos amigos". También hubo momentos duros y en los que pasó por su cabeza dejarlo, pero no lo hizo y años más tarde, Perico ganaría el Tour de Francia y La Vuelta a España.

pedro delgado en el tour de francia
Getty Images
Pedro Delgado durante el Tour de Francia de 1988.

Pedro Delgado: De dónde viene el sobrenombre de 'Perico'

El apodo de 'Perico' llegó unos años después, cuando ya había debutado como profesional, pero merece mención como parte de su historia. Él mismo contó quién se lo puso, así como los momentos de tensión que tuvo con él. Así lo recogen las declaraciones publicadas en Diario de Triatlón: "Lo de Perico me lo puso José María García. Mucha gente no sabe quién es, pero era un periodista deportivo de los años 80. En esos momentos era el número 1 dentro del periodismo, pero no solo en el deportivo. Él siempre se vanagloriaba que llamaba al presidente del Gobierno y le tenía que coger el teléfono. Era Dios en los medios de comunicación".

Ambos se distanciaron cuando José Ramón de la Morena, con el que José María García competía en audiencia, le llamó para ser colaborador de su programa en la Cadena SER, Delgado aceptó y García no se lo tomó nada bien. Años después, tal y como el propio ciclista contó en el programa 'Dos parejas y un destino' (2021), hicieron las paces. "He hablado y he cenado con él, pero en la radio nunca más. O sea, en una entrevista donde esté él. Soy un poco puñetero, sí", confesó.