Tras proclamarse campeón del mundo y consagrarse como el rey absoluto del fútbol internacional, la joven estrella de la Selección Española se ha escapado al refugio más exclusivo de la Costa Azul junto a Inés García, la joven que ocupa su corazón. Lejos de la presión mediática y el ruido de los estadios, la pareja ha disfrutado de unos días de absoluta desconexión, rodeados de lujo, romanticismo y detalles inolvidables. Lamine Yamal ha decidido tomarse un merecido descanso en uno de los destinos más codiciados por las celebridades internacionales, Saint-Tropez. Sin embargo, lo que verdaderamente ha acaparado todas las miradas no han sido solo las cristalinas aguas de la Costa Azul, sino las románticas imágenes que ha compartido la pareja a través de sus redes sociales. Primero fue Lamine Yamal el que compartió imágenes con su chica y ahora ha sido ella la que ha abierto el álbum secreto de sus vacaciones.
Un romántico beso sellado en el restaurante de playa más exclusivo
Lamine sorprendió a Inés con un imponente ramo de rosas rojas y cócteles tropicales en una velada llena de amor. La pareja no puede estar más enamorada.
Caminando de la mano bajo los pinos de Saint-Tropez
Inés lució un elegante vestido blanco de espaldas al aire, mientras Lamine llevaba un sofisticado bolso Chanel cruzado.
El fútbol siempre presente
Incluso durante las vacaciones, el fútbol sigue muy presente en la vida del crack. En una de las estampas más divertidas de su escapada, se observa a la pareja en una sesión informal en el césped, donde Inés posa con naturalidad sentada sobre el balón mientras Lamine descansa al fondo. Este contraste entre el relax estival y la pasión deportiva refleja la cercanía y naturalidad con la que ambos viven su noviazgo.
Las noches más divertidas
Por las noches, la sofisticación toma el relevo. Las residencias y restaurantes privados de Saint-Tropez han sido testigos de cenas íntimas en las que las sonrisas y la complicidad no han cesado ni un segundo.
Las imágenes capturadas en el interior de su lujosa villa revelan la faceta más espontánea y auténtica de la pareja. Frente a la barra de diseño y bajo una iluminación cálida, Lamine e Inés intercambian miradas cómplices y risas contenidas que demuestran una química inigualable.
Una mirada que lo dice todo. Lamine observa tiernamente a Inés mientras disfrutan de un ambiente relajado, muestran los momentos de complicidad en la convivencia diaria.



















