El futbolista Ferran Torres vuelve este viernes, día 7 de agosto, a ser protagonista indiscutible. Después de marcar el gol que nos alzó con la victoria del Mundial y el segundo título de campeona del mundo, el delantero valenciano recibirá un doble reconocimiento ahora en la tierra que le vio nacer. Desde un día después de la final en el Metlife de Nueva York, el consistorio ha estado en permanente contacto con la familia de Ferran Torres para cuadrar agendas y fijar una fecha en la que poder homenajear al futbolista local por ganar el mundial. Tras la consecución de la copa y las celebraciones posteriores, Ferran ha disfrutado de unas vacaciones en Ibiza y durante esta semana ha participado en distintos actos y entrevistas en Estados Unidos.

A su vuelta, el pueblo valenciano de Foios le tiene preparada una fiesta en su honor. El primer acto tendrá lugar a las 12.00 horas en el Palau de la Generalitat. Allí, el president, Juanfran Pérez Llorca, recibirá al futbolista para firmar un protocolo de colaboración mediante el que Ferran Torres se convertirá en imagen y embajador de la Comunitat Valenciana. Tras el acto institucional, Ferran Torres pondrá rumbo a Foios, donde tendrá lugar el homenaje organizado por el Ayuntamiento para celebrar la conquista del Mundial.

ferran torres
David Ramos/FIFA/Getty Images via CNN Newsource//Getty Images

Ferran será nombrado hijo predilecto de Foios. La recepción comenzará a las 18.30 horas en el Sector Sud, aunque el recinto abrirá sus puertas una hora antes para facilitar el acceso del público. Se espera una gran asistencia de vecinos y aficionados que quieren felicitar personalmente al futbolista después de convertirse en uno de los nombres propios del campeonato. Para Foios será una jornada histórica, ya que podrá rendir homenaje al jugador que ha llevado el nombre del municipio a todo el mundo.

En una entrevista con Guillem Balagué para Panenka, el futbolista definió su pueblo "como un pueblo pequeñito de Valencia, de la huerta norte. Yo me he criado allí, tengo a todos mis amigos allí, y de verdad que es muy acogedor". Ferran contó que Foios sigue siendo para él una vía de escape: "El pueblo es un poco más una válvula de escape, porque tengo allí a mis amigos, a mi gente de confianza, y puedo desconectar".