La actriz y modelo Blanca Romero afronta uno de los días más difíciles de su vida tras el fallecimiento de su padre, el conocido constructor gijonés Rafael Pablo Romero, a los 81 años de edad. Su estado de salud se había deteriorado sensiblemente desde el pasado mes de octubre, cuando tuvo que ingresar en el hospital por una complicada enfermedad, momento en el que la artista regresó a Asturias para estar volcada a su lado. Así lo explicaba ella misma durante su participación en 'Bailando con las estrellas'. "Las primeras semanas que bailé él estaba super emocionado y le dejé verlo, me contestaba que estaba muy orgulloso. Tengo que estar ahí porque, si pasa algo y estoy aquí, no me lo perdonaría", contaba dejando claro que no se perdonaría no estar junto a él en sus últimos días. Desde ese momento, Blanca no se ha separado de su lado y se ha volcado completamente en sus cuidados, tal y como ha desvelado 'Hola', medio encargado en confirmar la defunción del padre de la ex de Cayetano Rivera.

Además de su destacada trayectoria profesional como constructor, el padre de Blanca Romero era una personalidad muy querida en Gijón y guardaba una estrecha vinculación con el mundo taurino. Durante todo este delicado proceso, Blanca y su familia han permanecido junto a él, rodeándolo de cariño hasta sus últimos momentos. La capilla ardiente ha quedado instalada en el Tanatorio Gijón-Cabueñes, donde la familia y su entorno más cercano llevarán a cabo el velatorio y la posterior incineración en la más estricta intimidad.

Jorge Romero había formado una preciosa familia al lado de Blanca Aurora Ezama con la que tuvo tres hijos: Blanca, Tatiana y Alejandro. Además, era abuelo de tres nietos: Álvaro, Martín y la modelo Lucía Romero, hija de la actriz Blanca Romero y de Cayetano Rivera.