El escenario de esta producción no es el habitual. Guille Toledano posa para nosotros en las calles de Ciudad de México, donde ejerció como telonero de Leire Martínez. Llegó con bastantes nervios, pero en seguida le hicieron sentir como en casa. Además, acaba de lanzar su nuevo single, 'Ven y báilame', y ya están disponibles las fechas de su primera gira, a partir de octubre. Hablamos con él sobre cómo ha cambiado su vida en este 2026 y cómo le marcó su paso por la Academia, donde sufrió un cambio transformador: "En 'Operación Triunfo' aprendí a no juzgarme y a quererme más".
Lo primero, ¿qué tal ha sido tu experiencia mexicana?
¡Reveladora! Yo no había salido prácticamente de mi círculo familiar y fue la primera vez que me iba a un sitio donde no me conocía nadie. Ha sido un viaje increíble. Los mexicanos viven la música de una manera muy especial.
¿Tuviste tiempo para hacer turismo?
Sí; además, ya estaban con los preparativos del Mundial y el ambiente era espectacular. Y disfruté mucho con la comida, como yo soy cocinero...
Cuéntanos, ¿cómo terminaste en los fogones?
Siempre he sido un culo inquieto, pero me daba mucho miedo dedicarme a la música. En aquel momento me parecía que pensar en ello era no tener los pies en el suelo. Así que tiré por mi otra pasión, los fogones, y estudié el grado superior en Dirección de Cocinas. Después formé una especie de proyecto en el restaurante familiar, que fue muy bien, pero en ese momento se cruzaron los castings de 'Operación Triunfo'.
¿Cuál es tu primer recuerdo musical?
En realidad no es un recuerdo, pero tengo un vídeo de cuando tenía poco más de un año cantando el 'Dos hombres y un destino' de Bustamante y Àlex Casademunt. Imagínate. También recuerdo mucho cantar con mi hermana en la ducha, de pequeños. Mi padre en el coche siempre nos ponía música: Queen, Michael Jackson, Luis Miguel…
¿Y qué te dijeron tus padres cuando te presentaste a 'Operación Triunfo'?
Yo ya lo intenté en 2023, que me dieron el llamado pase 'prime', pero luego me desecharon en veinte segundos en el casting presencial de Madrid. Me llevé un palo muy gordo, así que en 2025 no tenía ninguna intención de presentarme. Mi madre me animó a intentarlo. "No pierdes nada", me dijo. Fue mi familia la que me alentó a probar suerte; yo tenía mucho miedo al fracaso.
Justo cuando ibas a entrar en 'OT', a tu madre le diagnostican un cáncer de mama. ¿Cómo lo gestionas?
Tenía un montón de sensaciones encontradas. Cuando me lo dicen, una semana antes de entrar, yo me quería quedar con ella. Pero a la vez, tenía la sensación de que si entraba en el concurso y llegaba lejos, podría ayudarla con su proceso. Y la verdad es que así pasó. Mi madre estuvo superentretenida en el hospital, siempre venían a hablarle de eso, y fue una manera de entretenimiento que la ayudó mucho.
¿Qué fue lo más bonito que descubriste sobre ti en la Academia?
Lo que más destaco de mi paso por el programa es que aprendí a no juzgarme, a quererme más. Era una persona con muchos complejos, físicos y mentales.
¿Y qué es lo que menos te gustó?
Una vena competitiva que he tenido que ir regulando. No me gusta perder ni a las chapas, la verdad. No quiero quitármelo porque forma parte de un carácter también de querer ir a más.
Cuando saliste de 'OT', ¿cuál fue el primer choque con la realidad?
Las redes sociales. El ver que no todo era bonito, el ver que la gente, hagas lo que hagas, te va a criticar. Hoy en día es muy fácil cortar un vídeo y sacarlo de contexto, y eso es muy injusto.
¿Quién te mantiene con los pies en el suelo?
Mi familia, mis amigos y mi pueblo, Cabanillas del Campo, en Guadalajara.
Cantar con Alborán en el Movistar Arena, ¿cómo fue?
Tenía un poco de miedo porque siempre se dice aquello de "no conozcas a tus ídolos porque defraudarán", pero todo lo contrario. Estoy superagradecido por la oportunidad. Es una persona supercercana, muy amable y estoy feliz de haber vivido ese momento.
Te declaras muy del Atlético de Madrid.
¡Pero muchísimo! A mí me encantan los valores que tiene el club, del trabajo, de que no siempre se gana en la vida, de levantarte cuando te caes y de ir partido a partido. Llevo abonado toda mi vida; de eso se encargó mi padre (risas).
Se te nota que eres un chico con bastante temple, sereno.
Yo creo que me viene de haber trabajado desde tan temprano, con 18 años, y de haberme puesto a la espalda la responsabilidad del restaurante de mi familia. Eso te hace ver las cosas de otra manera. Valoro el esfuerzo, el trabajo diario y sé lo que cuesta ganar el dinero.
¿Qué significa para ti el triunfo?
Yo ya he triunfado porque estoy haciendo lo que más me gusta. Eso, y tener a mi familia cerca.
Texto: María Larrocha. Fotógrafo: Danny O’Brien. Maquillaje y peluquería: Laura Delgado. Producción: Rubén González.


















