Después de una década de relación y haber formado una preciosa familia, ¿qué cambia realmente cuando una pareja decide casarse? La boda de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo pone sobre la mesa una cuestión que afecta a muchas relaciones consolidadas: si el compromiso ya existe en la práctica, ¿pasar por el altar aporta algo nuevo emocionalmente? La psicóloga general sanitaria Leticia Martín Enjuto explica que el matrimonio no garantiza una relación más sólida ni convierte en familia a quienes ya lo eran, pero sí puede adquirir un poderoso valor simbólico: reconocer todo lo construido y, después de conocer al otro en sus distintas etapas, decidir conscientemente volver a elegirlo. "Hay algo especialmente significativo en comprometerse después de tantos años: la sensación de volver a elegirse", afirma la experta.

El futbolista y la influencer, que se han dado el 'Sí, quiero' en una ceremonia íntima y rodeados de sus hijos, daban este paso cuando ya tenían una sólida relación. Y precisamente ahí reside, según Leticia Martín Enjuto, una de las principales diferencias respecto a una pareja que decide casarse al poco tiempo de conocerse. "Cuando una pareja lleva años compartiendo vida, el matrimonio no supone empezar de cero", sostiene la especialista. A esas alturas, para Cristiano y Georgina ya existen experiencias compartidas, dificultades superadas y una familia. Por eso, la boda puede adquirir otro significado: "Puede funcionar como una especie de hito emocional, una manera de reconocer todo lo que se ha construido hasta entonces y de marcar el comienzo de una nueva etapa", expone la psicóloga.

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Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez: la importancia de "volver a elegirse"

Leticia Martín Enjuto afirma que "hay algo especialmente significativo en comprometerse después de tantos años: la sensación de volver a elegirse". Al comienzo de una historia de amor existe, según explica, un componente de incertidumbre e idealización. Con los años, esa mirada cambia. Conocemos cómo reacciona nuestra pareja ante los problemas, hemos presenciado su evolución y sabemos cómo se comporta cuando llegan momentos difíciles. Por eso, decidir casarse entonces puede tener una lectura especialmente poderosa: "Te conozco mejor y sigo queriendo compartir mi vida contigo", señala la experta para explicar lo que puede expresar simbólicamente el matrimonio. No sería, por tanto, elegir únicamente a la persona de la que uno se enamoró años atrás, sino hacerlo después de haber conocido también muchas de las versiones en las que se ha ido convirtiendo con el paso del tiempo.

En el caso concreto de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez, la psicóloga pone el foco en que su historia trasciende desde hace tiempo la relación de pareja. "Su relación no se limita a la pareja: juntos han construido una familia y han atravesado diferentes momentos personales a lo largo de estos años", expone Martín Enjuto. Precisamente por eso, considera que el matrimonio puede funcionar como un reconocimiento público de una historia que "ya estaba consolidada en muchos otros sentidos". La experta nos lo explica con una frase significativa: "Más que crear una familia, supone dar un nuevo significado a una familia que ya existe".

georgina desfila en paris fashion week
Kristy Sparow//Getty Images

Hay otro factor que, para Leticia Martín Enjuto, hace especialmente significativo comprometerse después de una relación larga: el paso de los años nos transforma. No somos las mismas personas a los 25 que a los 35, ni nos afectan de igual manera los hijos, los cambios profesionales, las pérdidas o los momentos difíciles. Una relación larga implica haber conocido y acompañado algunas de esas transformaciones. Por eso, "continuar eligiendo a alguien mientras ambos evolucionan implica aceptar que el amor también consiste en acompañar las transformaciones del otro", expone la especialista.

"Casarse no garantiza que una relación vaya a funcionar" afirma la psicóloga Leticia Martín Enjuto

Otro aspecto importante para la psicóloga es que casarse no garantiza que una relación vaya a funcionar. "Casarse no garantiza que una relación vaya a funcionar. El matrimonio no elimina los conflictos, no evita las crisis ni sustituye aspectos esenciales como la comunicación, la confianza o la capacidad para resolver problemas", advierte Martín Enjuto. La experta recuerda que existen matrimonios con relaciones poco saludables y, en el extremo contrario, parejas que nunca pasan por el altar y mantienen vínculos profundamente sólidos. "Una pareja que no se casa puede mantener un vínculo profundamente estable y comprometido", sostiene.

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez
Foto: Gtres.

"Los niños no necesitan que sus padres estén casados para crecer en un entorno seguro y afectivo"

Una boda también incorpora otro elemento cuando existen hijos. Pero la psicóloga rechaza la idea de que el matrimonio de los padres sea necesario para proporcionarles estabilidad. "Los niños no necesitan que sus padres estén casados para crecer en un entorno seguro y afectivo", afirma. Lo esencial, continúa la especialista, es que encuentren "estabilidad, cariño, respeto y disponibilidad emocional". Eso no significa que una boda familiar carezca de significado para ellos. Participar en una celebración en la que sus padres reafirman públicamente su compromiso puede convertirse, según afirma Leticia, "en un recuerdo familiar importante y en una experiencia cargada de significado".

Para Leticia Martín Enjuto, lo que aporta realmente el matrimonio entre dos personas está en el significado que cada pareja decida concederle. "Para algunas personas, casarse es una formalidad; para otras, es una promesa, un ritual familiar o una manera de expresar públicamente un compromiso que ya existe. No hay una única interpretación correcta. Lo importante es que la decisión tenga sentido para las dos personas y no responda únicamente a las expectativas del entorno", afirma la psicóloga.

Martín Enjuto termina su reflexión introduciendo una idea que sirve también para poner en perspectiva todo el simbolismo que rodea a una boda. Los hijos pueden observar el compromiso de sus padres y extraer de él un aprendizaje, pero no necesariamente que todas las historias de amor deban acabar en matrimonio. Lo importante está en otro lugar. "Lo que realmente educa no es la fotografía de una boda, sino aquello que ocurre después", afirma la psicóloga. Y ese "después" está formado por cuestiones mucho menos espectaculares que una ceremonia: "Cómo se hablan sus padres, cómo se escuchan, cómo afrontan las diferencias y cómo se acompañan cuando las cosas no son fáciles".

leticia martin enjuto, psicologa sanitaria y directora del centro de psicologia leticia martin enjuto
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Leticia Martín Enjuto, psicóloga General Sanitaria y Directora del Centro de psicología Leticia Martín Enjuto en Valencia.