El género de misterio nunca pasa de moda. Solo en 2026, se han estrenado títulos como la serie de época de Netflix que parece una mezcla de 'Downton Abbey' y Agatha Christie o la serie de misterio con Luis Tosar que solo tiene 8 capítulos, que dejan claro que estamos ante el resurgir de un género que a día de hoy sigue los patrones que en su día dejó escritos Agatha Christie en sus novelas. Como aficionado a las mejores series de misterio, he encontrado esta serie de 10 capítulos que se desarrolla siguiendo las pautas de la famosa autora. Se nos presenta a una serie de personajes cuyas personalidades y peculiaridades quedan al descubierto, lo que nos permite elaborar rápidamente una lista de sospechosos. La serie se beneficia de un diseño de producción y un vestuario de gran calidad. En ocasiones, la serie se parece demasiado, tanto en estilo como en tono, a la saga 'Puñales por la espalda', pero la excentricidad de la presentación resulta atractiva, y la serie apuesta por el color y la creatividad frente a los enfoques habituales, sofocantes y serios, de las historias de misterio con un reparto coral.
Un detective al más puro estilo de Hércules Poirot de Agatha Christie
'La muerte y esas cosas' arranca con el asesinato del ricachón Keith Trubitsky (Michael Gladis) a bordo de un lujoso transatlántico, lo que establece un círculo cerrado de sospechosos al estilo de Agatha Christie, ya que el asesino debe estar en el barco. Comienza entonces una situación similar a la magnífica 'Muerte en el Nilo', cuya última adaptación acaba de llegar a Netflix. Resulta que Trubitsky había sido invitado como amigo de los Collier, cuya empresa familiar se encuentra al borde de la ruina financiera. Estos fletaron el barco como último recurso para ganarse la confianza de unos posibles inversores, la familia Chun, que ha contratado al detective Rufus Cotesworth (Mandy Patinkin) para llevar a cabo una auditoría de diligencia debida.
En el barco también está Imogene Scott (interpretada por Violett Beane), una joven amargada pero intuitiva que aún no se ha recuperado de la brutal muerte de su madre. Aunque la acaudalada familia Collier la ha acogido con los brazos abiertos, no ha olvidado que el caso de su madre sigue sin resolverse y guarda rencor al detective Rufus por no haber hecho más para encontrar al asesino.
En 'La muerta y esas cosas' el detective, al más puro estilo de Hércules Poirot de Agatha Christie, es inteligente y presta mucha atención a los detalles a la hora de desentrañar los acontecimientos de la escena del crimen en cuestión. Con sus notas en clave y sus preguntas incisivas, Rufus no solo desafía a Imogene a pensar detenidamente antes de dejar que su juicio se interponga en la resolución del crimen, sino que también lleva a los espectadores a ver más allá de la ilusión. Además, es consciente de que le falló a Imogene hace años, cuando decidió investigar la muerte de su madre y nunca llegó a descubrir la identidad del asesino. Cuando el detective tiene una segunda oportunidad de reunirse con la protagonista y arreglar las cosas, aprovecha la ocasión para redimirse, sin importarle las consecuencias.
Aunque 'La muerte y esas cosas' gana gracias a la interpretación de Mandy Patinkin, no aporta nada nuevo al género de misterio policíaco. En comparación con las numerosas adaptaciones de Harlan Coben que llegan a Netflix, como la serie de 8 capítulos basada en uno de los mejores libros de thriller de Harlan Coben o la adaptación española de Netflix de una novela de Harlan Coben, que sorprenden a los espectadores con sus giros argumentales alucinantes, o 'Puñales por la espalda', que distan mucho de ser aburrida, esta serie se queda atrás con sus revelaciones irregulares. Sin embargo, merece más que de sobra echar un vistazo a este misterio. El asesinato que centra la serie es el del invitado Keith Trubitsky (Michael Gladis), quien desde el primer día en que embarca en el transatlántico tiene encuentros tensos tanto con la familia Collier como con la tripulación del barco. Cuando encuentran su cadáver clavado a la pared de su suite, hay varios sospechosos que podrían haberlo hecho. Aparte del incidente del barco, Rufus e Imogene también intentan resolver el caso de su madre de una vez por todas.
Crítica y valoración de la serie 'La muerte y esas cosas'
'La muerte y esas cosas' cuenta con una trama muy bien construida, un ritmo ágil y una tensión constante a lo largo de los diez capítulos. Rufus e Imogene, el dúo protagonista de detectives, se complementan a la perfección con diálogos ágiles y cortantes, mientras que Viktor Sams, cuya identidad sigue siendo un misterio, los mantiene —y nos mantiene a nosotros— en vilo a la espera de su próximo movimiento.
Aunque su ambientación invita a una comparación obvia con 'Muerte en el Nilo', es una serie tremendamente contemporánea. La serie hace referencia en repetidas ocasiones a la vigilancia tecnológica de nuestra era moderna, representada tanto por el misteriosamente omnipresente Viktor Sams como por el joven y prometedor tiktoker 'That Derek' (Sincere Wilbert). Del mismo modo, la serie alude a cuestiones actuales relacionadas con los derechos humanos, una de las cuales lleva a Imogene y a Sunil (Rahul Kohli), el propietario del barco, a hacer un desvío a Malta —lo que, por cierto, sirve de catalizador para una subtrama romántica—.
Aunque la premisa de 'La muerte y esas cosas' pueda parecer poco original, la serie es mucho más que una simple imitación. Se trata de una reflexión profundamente moderna y profunda sobre la naturaleza, a la vez distorsionadora y reveladora, de la memoria humana. Si quieres disfrutar de 'La muerte y esas cosas' está disponible en Disney Plus.
Ignacio es experto en cultura, pero desde hace más de 10 años se ha especializado en cine y series, tanto las que se estrenan en la gran pantalla como en las plataformas de streaming. Lo mismo te habla de los estrenos de Netflix, HBO Max o Amazon Prime Video, como que te cuenta la última hora de ‘Masterchef’ o de cualquier otro programa de televisión.
Con ya una larga experiencia como crítico, conoce las mejores series y películas y le encanta verlas antes que tú para poder decirte si merecen la pena o no. Conoce todos los estrenos de la semana y le encanta recomendar series y películas a sus amigos, familiares y a los lectores, algo que ha ido haciendo en diferentes blogs personales y a través de las redes sociales. Le gusta todo: sigue a grandes directores como Martin Scorsese, Quentin Tarantino o Steven Spielberg, y se sabe de memoria todo el universo de Marvel, Star Wars, El señor de los anillos y el mundo Disney.
La cultura es su principal hobby y aunque se considera un cinéfilo, también le encanta la música, sobre todo internacional, y los videojuegos, a los que dedica todo el tiempo que le deja el cine y las series, claro. El deporte es su otra pasión, que desarrolló en sus inicios en el diario deportivo MARCA. Ignacio Herruzo es Graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2012. Desde entonces no ha parado de escribir desde que comenzó en 2013 en el grupo Hearst, donde ha ejercido de redactor en diferentes webs y revistas como Teleprograma, Supertele y Diez Minutos.















