Alejandra Rubio vive con intensidad su segundo embarazo junto a Carlo Costanzia. Tanto ella como su chico ya han dicho públicamente que está estupendamente y que todo marcha sobre ruedas –especialmente ahora que está teniendo un embarazo muy tranquilo alejada de la televisión–. Ya desveló que en su primer embarazo le detectaron diabetes gestacional tras la prueba de tolerancia a la glucosa (más conocida comúnmente como la prueba de la curva), y en este segundo embarazo ya hemos podido ver un detalle que nos ha llamado poderosamente la atención: Alejandra luce un sensor de medición de glucosa en sangre.
Lo cierto es que, tirando de fotos de archivo, la colaboradora ya llevaba este dispositivo colocado en el brazo el pasado mayo durante la firma de su primera novela en la Feria del Libro de Madrid, pero pasó completamente desapercibido para todos al llevar manga larga. Sin embargo, ahí estaba. Tal y como nos trasladan desde la clínica de fertilidad Tambre, lo más probable es que sea a modo preventivo después de desarrollar esa diabetes gestacional durante el primer embarazo, y no revista mayor importancia. Además, con los modernos dispositivos actuales que se colocan en el brazo con una diminuta vía (como el que luce Alejandra), se puede monitorear, gracias a una 'app' instalada en el móvil, el índice glucémico en cualquier momento.
¿Cómo funciona el sensor de glucosa que lleva Alejandra Rubio durante su embarazo?
Tal y como explican desde el Hospital San Rafael de A Coruña, "los sensores de medición continua, además, emiten alertas cuando se dan cambios bruscos en los niveles de glucosa, avisando al paciente cuando se va a producir una hipoglucemia o hiperglucemia", lo que permite actuar en consecuencia mucho más rápido y evitando los continuos pinchazos para medir los niveles de glucosa en la sangre (en determinados casos, hasta 6 o más veces al día). Además, gracias a la aplicación del móvil que monitorea los datos simplemente acercando el teléfono, se pueden conocer todos los datos al detalle y llevar un control automatizado con el histórico que se queda registrado.
Así lo cuentan desde el mencionado centro médico: "En los medidores continuos de glucosa, un transmisor situado en el parche recoge los datos glucémicos y los envía al monitor, al móvil del usuario e incluso al ordenador de su médico para incorporarlos directamente al historial del paciente". La doctora Irene Zayas, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital San Rafael de A Coruña, añade: "Todos estos datos permiten realizar un perfil ambulatorio de la glucosa que incluye la variabilidad glucémica, media del azúcar de los últimos días, si hay bajadas de azúcar y en qué momento, entre otras. Gracias a esto, es más fácil ajustar el tratamiento en la consulta y permite una mejora en la seguridad y calidad de vida del paciente".
















