Nadie imaginó hace dos años que el verano llegaría a su fin con una trágica noticia para la crónica social: Caritina Goyanes, hija del empresario Carlos Goyanes, fallecía a los cuarenta y seis años, de un repentino paro cardiaco y dejaba tras de sí a dos hijos de 13 y 10 años, un longevo matrimonio y una familia incapaz de asimilar lo que acababa de ocurrir. A partir de ese momento, Antonio Matos, su viudo, no se permitió flaquear: se situó al frente del catering SixSens del que su mujer era fundadora y directora, compaginándolo con entereza con la crianza de los pequeños y su propio trabajo en una correduría de seguros.
Ahora, con motivo del segundo aniversario del fallecimiento de su esposa, concedía una entrevista a Vanitatis al regreso de sus vacaciones. Al echar la vista atrás y valorar su legado, Matos tiene claro qué es lo más valioso: "Se resume en las familias. Las directas y las elegidas. La mía, la que formamos y construimos. Otra, la de los Fraile; también la de los amigos y, por supuesto, la familia del catering. La presencia de Cari era total. Son personas que llevaban con ella veintiún años y compartíamos con ellos sus historias".
Antonio Matos se sincera dos años después del fallecimiento de su mujer, Caritina Goyanes
En esta nueva etapa, el papel de Cari Lapique, la madre de la difunta, está siendo fundamental. Ambos viven en el mismo edificio, algo que facilita el contacto diario. "Mi suegra es como una segunda madre para mí", asegura. Al fin y al cabo, quienes conocían a Caritina coinciden en que tenía una habilidad especial para mantener a todo el mundo unido, algo que sigue ocurriendo hoy en día: "Era una máquina de organizarnos el ocio, de generosidad. Y ahora nos sigue uniendo a los amigos, a la familia, a todos...". Por eso, cuando todos se reúnen, la recuerdan siempre con una sonrisa y sin caer en el drama: "Era una persona muy alegre, muy divertida, y me quedo con esos momentos".
Esa presencia diaria se traslada también a la educación de Pedro y MiniCari: "Con mis hijos no evito hablar de su madre. La tengo súper presente y no hay rechazo en ese sentido. Y hay veces que les digo: 'Pues esto tu madre no os lo consentiría', o a la inversa, cuando hay cosas que celebrar por los estudios. Es una referencia constante". Sobre los gestos y similitudes que ven en los pequeños, Matos desvela entre risas cómo han cambiado las cosas: "Pues hasta ahora era al revés. Pedro es el que se parece mucho a su madre y mi hija más a mí. Y en carácter, a su madre".
A nivel profesional, uno de los mayores retos ha sido el que respecta a SixSens, una empresa en la que hasta ahora solo ayudaba de manera esporádica. "Va muy bien. Está todo en orden en el aspecto financiero, que Cari no era la mejor en ese aspecto. Es un equipo muy consolidado. Con mucho curro y encantados. Estoy muy contento", explica sobre la gestión. Eso sí, deja claro que en la cocina no interfiere: "Soy cocinilla en casa, pero no en el aspecto creativo. Puedo dar mi opinión, nada más".
En este segundo aniversario que coincide con el de su padre, su hermana Carla ha rendido tributo a su legado organizando de nuevo el 'Memorial Carlos Goyanes', un torneo estival de pádel en Marbella que reunió a 108 parejas y más de 200 participantes, incluidos rostros conocidos como José María García e Isabel Junot. La iniciativa sirvió como una emotiva reunión familiar y de amigos para honrar la memoria de ambos, promoviendo el deporte, el espíritu competitivo y la convivencia entre los suyos, unos valores que siempre fomentaron en vida y que sus propios nietos celebraron activamente alzándose con varios galardones.















