Sara Carbonero sabe perfectamente lo que significa resiliencia, una palabra que a veces utilizamos a la ligera, pero que hace referencia a la capacidad que tenemos para adaptarnos a situaciones adversas y superarlas. Es cierto que la periodista se encuentra transitando el año más complicado de su vida, que comenzó con un inesperado problema de salud que le obligó a pasar por quirófano de urgencia y siguió en verano con la triste muerte de su madre, Goyi; pero una vez más ha demostrado una enorme fortaleza, y termina el verano recolocando las piezas y mirando hacia adelante. Así lo demostró durante los días que acaba de pasar en Cádiz, donde decidió optar por un estilismo que mostraba sus cicatrices, las que le han dejado sus intervenciones quirúrgicas desde que le diagnosticaron cáncer de ovarios en 2019. "Qué alivio cuando dejamos de ser solo lo que nos pasó", escribió junto a la imagen.
Sara Carbonero: muy bien rodeada en su año más complicado
Sara tiene ganas de seguir adelante, de exprimir la vida y centrarse en todo lo bueno que la rodea: sus dos hijos, Lucas y Martín; su novio Jota, que ha demostrado estar a su lado en las buenas y en las malas; y su inseparable grupo de amigas, que ya son legión.
Recordemos que Sara empezó el año en el hospital. A principios de enero se encontraba de vacaciones en la isla canaria de La Graciosa cuando un dolor abdominal la llevó a ser ingresada de urgencia y a pasar por el quirófano. Después, el pasado 12 de abril, vivió el golpe más duro: la muerte de su madre Goyi. Desde entonces, Sara ha luchado por recuperar la alegría perdida. Y su actitud demuestra que ha superado el año más difícil de su vida, quizá solo superado por la etapa en la que se enfrentó a su cáncer de ovario. Este verano, además de descansar en Cádiz, viajó a Ecuador con su pareja, un viaje especial. "Solo yo sé lo que significa haberlo conseguido", escribió.
La primera vez que Sara Carbonero habló del cáncer
En 2024, en la gala benéfica ELLExHope, Sara habló por primera vez de su enfermedad. "Cáncer, una palabra de la que he huido durante años", dijo entre lágrimas durante su emocionado discurso. "Me ha costado tiempo aceptar que esto es una carrera de fondo, que yo voy a ser siempre una paciente oncológica y que conviviré con la incertidumbre; he aprendido a abrazarla. Estoy aquí para mandar un mensaje de aliento para todas las personas que estén conviviendo con esta cruel enfermedad", añadió.
Jota Cabrera, el fiel compañero de Sara Carbonero en las buenas y en las malas
Sara comenzó su relación con José Luis Cabrera a principios de 2025. Desde entonces, el empresario canario ha demostrado con creces su amor por la periodista y se ha convertido en uno de sus grandes apoyos durante este año tan complicado. En enero no se separó de su lado durante su ingreso hospitalario tras encontrarse indispuesta en La Graciosa, y tampoco le soltó la mano después del fallecimiento de su madre.
La muerte de su madre, el golpe más duro de encajar para Sara Carbonero
La periodista y su hermana Irene se despidieron de su madre Goyi el pasado 12 de abril, tras luchar contra una larga enfermedad. Ambas estuvieron arropadas por familiares y amigos durante el funeral, celebrado en Corral de Almaguer, Toledo, el pueblo donde creció Carbonero. Además de Jota, Sara contó en esos difíciles momentos con el apoyo de su exmarido, Iker Casillas, padre de sus dos hijos.
















