Rosa María Calaf ha sido una de las grandes corresponsales de RTVE, una periodista que ha viajado por casi todo el planeta (186 países nada más y nada menos, aunque en breve visitará otros tres) y que se convirtió en uno de los rostros más queridos de la cadena pública. Un trabajo que le ha llevado a ser galardonada con el Premio Nacional de la Televisión 2026, entre otros reconocimientos. Cuando se cumplen 25 años de los atentados del 11-S, Calaf vuelve a reflexionar sobre cómo cambió el panorama social y político aquel día y, sobre todo, sobre cómo ha cambiado el periodismo desde entonces. La periodista denuncia que "la llegada de periodistas era deseada porque permitía mostrar al mundo lo que estaba sucediendo; ahora intentan evitar que contemos la realidad". Estas han sido sus contundentes palabras en el programa 'El perro andaluz' (La1), donde también ha repasado su trayectoria profesional y ha revelado algunas anécdotas de sus más de cinco décadas viajando por el mundo.
Rosa María Calaf echa la vista atrás y siente una "tristeza enorme" al ver cómo ha cambiado su profesión. "Está claro que ahora se pretende criminalizar el periodismo independiente y riguroso. Siempre ha habido mejor y peor periodismo, pero hay una campaña contra el periodismo independiente, no solo el de TVE, también el de servicio".
La periodista ha cubierto conflictos, crisis, cambios políticos y momentos clave de la historia reciente. De ahí que, cuando el presentador del programa, Manu Sánchez, le plantea que incluso la guerra tiene normas y que a los periodistas se les respeta, ella matiza que esa idea también ha cambiado. "Bueno eso ya ha cambiado también. Ha habido una transformación tremenda de cómo somos vistos los periodistas y el periodismo. Antes, cuando yo empecé, eras deseado porque era la única forma que tenían de pasar un mensaje; te necesitaban. El riesgo era no dejarte atrapar por los bandos. De ahí se pasó al periodista considerado como un objeto de comercio y la siguiente fase es cuando se empieza a intimidar para que no vayas", reflexiona Calaf.
La corresponsal señala que "los protagonistas sobre los que vas a hablar no quieren que hagas eso y hay intimidación directa y los medios empiezan a no mandar periodistas", sostiene. Para Calaf, la pregunta clave es "qué tiene que pasar para que nos demos cuenta de que al final la ciudadanía no esté informada y, si no quieren que estemos, es porque somos importantes".
Qué cambió el 11-S, según Rosa María Calaf
Cuando se cumplen 25 años de los atentados del 11-S, Rosa María Calaf analiza este hecho como el inicio de una nueva etapa. "Hay un cambio de fuerzas; siempre hay que buscar un enemigo, y se cambia el enemigo. Realmente, todo este proceso, cuando cambia, no es cuestión de derechas o izquierdas, sino de autoritarismos y democracias".
En ese punto, Manu Sánchez le pregunta por la figura de Donald Trump, al que Calaf define como un "idiota necesario" y aclara sus palabras: "Es una fabricación, una figura necesaria para llevar a cabo un programa, modelo social que no es el que tenemos, que ahora mismo en este modelo es de los autócratas; los feudales tecnológicos son los que dominan el panorama. Cuando digo figura creada, es lo que decía una escritora sobre el holocausto, que decía que muchas de las figuras de los nazis que habían hecho barbaridades no eran monstruos o especialmente malvados, sino que eran la pieza idiota necesaria para poner en marcha una maquinaria criminal. Se necesita un tipo de personalidad que sea extremadamente narcisista, hasta cierto punto nivel psicopatía y cero moralidad, empatía... Es necesario para hacer y decir".
Más de 30 pasaportes y solo 10 países del planeta por visitar
Aunque Rosa María Calaf ha cubierto conflictos y ha trabajado en zonas de guerra, ella rechaza la etiqueta de 'corresponsal de guerra'. "A mí me ha tocado; en mi área han surgido esos conflictos. Yo me considero corresponsal de la vida, no de guerra", afirma.
También reconoce que, en una vida en la que ha viajado tanto, la casa se echa de menos. "Se echa de menos casa, sí pero a mí siempre me ha gustado viajar; nunca he perdido mis raíces, soy del mundo, pero realmente mi corazón está en el mediterráneo", asegura. Rosa María Calaf explica que de 196 países, solo tiene 10 pendientes por conocer, aunque muy pronto serán tres menos. "En breve quito 3 de un plumazo. Visto así, impresiona. El 20 de septiembre me voy un mes para quitar de la lista Angola, Gabón, Santo Tomé", revela.
Con tantos años viajando por el mundo, no le faltan anécdotas en su vida, la periodista asegura que nunca ha 'robado' nada de un hotel. "Nunca me he llevado nada porque no me cabe en la maleta, la bolsa o lo que lleve", asegura, pero entre risas, confiesa: "Robar no he robado nunca, pero admitir un objeto robado sí. Durante un viaje a Londres con compañeros de la Universidad, un compañero robó unos pendientes y me los regaló. "Dudé, pero los acepté", cuenta. También reconoce que en su casa conserva una caja que sorprendería a los policías de la UCO: "En mi casa tengo una caja llena, no sé exactamente cuántos hay, 30 o por ahí".















