Jesús Calleja: "Fui muy buen peluquero y puse de moda el tupé en León"
Jesús Calleja es un hombre poco común. Un escalador de primerísimo nivel para quien la palabra imposible no existe. Jesús ha hecho realidad todos los sueños de su infancia –escalar el Everest entre otros–, sin que por ello haya perdido ni un ápice de su pasión, de su compañerismo, de su ilusión por seguir adelante. Intrépido desde la cuna, vive la vida a tope. El popular aventurero charla con Rosa Villacastín.

Jesús Calleja es un hombre poco común. Un escalador de primerísimo nivel para quien la palabra imposible no existe. Jesús ha hecho realidad todos los sueños de su infancia –escalar el Everest entre otros–, sin que por ello haya perdido ni un ápice de su pasión, de su compañerismo, de su ilusión por seguir adelante. Intrépido desde la cuna, vive la vida a tope. El popular aventurero charla con Rosa Villacastín.
Jesús Calleja, aventurero de moda

-¿Hay que estar muy loco o muy cuerdo para dedicarse a escalar?
-Muy cuerdo. Yo he tenido muchísima suerte de poder hacer lo que me gusta. Habrá gente que piense que provengo de una familia adinerada, que me ha pagado todos los gastos que conlleva esta profesión, pero se equivoca. Nací en León, en el seno de una familia humilde, donde acceder a un trabajo era casi milagroso e intentar ser alguien en la vida era complicado, porque tienes que recurrir a tu inteligencia, a tu intuición, a tu esfuerzo, para salir adelante. No he tenido padrinos que me hayan dado el dinero para hacer lo que me gusta. He tenido que ir paso a paso y currándomelo desde abajo.
-Su familia siempre le ha apoyado.
-Eso es cierto. He tenido unos padres que entendieron muy rápido que era un caso imposible y decidieron apoyarme en esta singularidad, porque en la época que yo empecé era una anomalía que un hijo quisiera vivir de la montaña o de la aventura. Al principio, quien más me apoyó fue mi madre, que era bastante visionaria, y luego convenció a mi padre, lo que facilitó que nunca hubiera una confrontación, porque no soy ningún loco. Si algo amo, es la vida; y nunca voy a ponerla en peligro. Y cuando digo nunca es nunca.
La entrevista

-¿A quién se parece más, a su padre o a su madre?
-Estoy al cincuenta por ciento.
-¿En qué aspectos?
-A mi madre no le gusta viajar; a mi padre, si hay un terremoto, nunca le cogerá en casa. De mi madre he aprendido a analizar las situaciones. Es una persona feliz porque encuentra diversión en cualquier faceta de la vida.
-Iba para peluquero, ¿qué pasó para que cambiara de profesión?
-Era muy buen peluquero. De hecho, monté un salón muy moderno, nos hacíamos llamar estilistas y pusimos de moda el tupé en León. Somos una saga de peluqueros: mi tía, mi madre, mi padre... todos. Pero, a los 17 años, yo quería ver mundo y quitarme la mili de encima. Dejé los estudios y me metí en el oficio hasta ahorrar el dinero que necesitaba. Luego pasé la peluquería a mi hermano y me aislé para pensar qué podía hacer en la vida.
-¿Entonces decidió escalar montañas?
-Sí, porque desde pequeño sentía una gran atracción por la montaña. Con los años, esa atracción ha ido ampliándose con la pasión por viajar, por alcanzar metas, por llegar a lo más alto.
La entrevista

-¿Que sintió al pisar la cima del Everest?
-La palabra que lo define es sublime. Había soñado tantas veces con llegar a la cima del Everest, que en mi casa se reían de mí cuando lo decía. Se lo prometí a mi padre y lo cumplí. Tuvimos una climatología terrible, pero yo sabía que si no subía entonces no lo haría nunca. Fue una locura. Desde la cima llamé a mis padres, que estaban muertos de miedo. Se llevaron una gran alegría porque hacía poco que mi hermano había muerto de cáncer dejando dos niños pequeños.
-¿Cuántos años tenía su hermano?
-Tenía 31. Fue una muerte lenta, una pesadilla. Yo no tuve fuerzas para ir al velatorio ni al entierro.
-¿Es lo peor que le ha ocurrido?
-Sin duda. Estábamos muy unidos.
-¿Cómo reacciona el cuerpo cuando se llega a la montaña más alta?
-A partir de 8.000 metros está la barrera de la muerte porque el cuerpo tiene un límite y puede producirse una muerte súbita. Yo me salvé de milagro.
-¿Le favoreció su condición física?
-Yo tengo cualidades para escalar rápido porque peso 51 kilos. Ser bajito y delgado es una ventaja porque el corazón hace menos esfuerzo.
La entrevista

-¿Se puede controlar el miedo?
-Cuando te juegas la vida no puedes dejar que el miedo te atenace pese a que hay momentos en que notas que te vas muriendo. Por ejemplo, subiendo al Everest me encontré con más de 300 cadáveres en los 8.000 metros. Algunos estaban sentados, simplemente se dejaron ir. Es una muerte muy dulce.
-¿Cómo se pueden evitar los percances?
-Siendo un obseso de la seguridad.
-Puso a prueba a Zapatero, ¿cómo consiguió convencerle para que escalara con usted?
-Sin entrar en valoraciones políticas, Zapatero me parece un idealista, convencido de llevar a cabo sus ideales. A él le debemos algunos de los derechos sociales más importantes que se han logrado en nuestro país.
-¿El deporte es más agradecido que la política?
-Sí, porque es acción-reacción. En la política nunca sabes lo que va a ocurrir.
La entrevista

-¿Todas esas experiencias le han cambiado su forma de entender la vida?
-Te cambia todo, porque ha sido tan brutal lo que he vivido, tan increíble, que dudo que pueda vivir de nuevo algo semejante. Podré diseñar otros proyectos, otras aventuras, pero nada como lo de subir al Everest. Por eso llamé a mi programa “Desafío extremo”.
-¿Cómo vive la fama que le ha proporcionado la televisión?
-Con curiosidad y agradecimiento. Llegar a ser famoso por algo que has hecho en tu vida es de agradecer. Lo que yo hago podría hacerlo cualquiera que tuviera mi disciplina y preparación física y mental. No soy ningún héroe, ni tengo unas virtudes especiales, simplemente hay que tener cabeza y preparación.
-¿Humilde?
-Hay que serlo. Me lo enseñaron mis padres desde niño. Con prepotencia no vas a ninguna parte.
-Con la vida que lleva, ¿le da tiempo de tener una relación sentimental estable?
-Con mi estilo de vida es muy difícil tener una relación sentimental normal.
La entrevista

-Si su hijo le dijera que quiere ser escalador, ¿le animaría a seguir su ejemplo?
-¡Claro!, pero me ha salido sedentario. Se ha casado, es muy hogareño y acabo de enterarme de que va a hacerme abuelo.
-¿Eso le llena de orgullo?
-¡Por supuesto! A Ganesh lo conocí en Katmandú, tenía siete años y se ofreció para hacernos de guía. Cuando dos años después volví, estaba muy enfermo, tenía tuberculosis. Le traje a España, lo adopté y de golpe y porrazo me convertí en padre. Reconozco que mi madre me ayudó a criarlo durante mis viajes.
-¿Qué le pide hoy a la vida?
-Estar como estoy, pedir más sería un exceso. La felicidad no la da el dinero. Yo he estado sin blanca y he sido igual de feliz que ahora. Vivo en un estado de felicidad continuo porque ésta es una actitud positiva ante la vida.
Ficha y firma de Jesús Calleja

Nació: El 11 de abril de 1965, en Fresno de la Vega, León.
De niño, su padre le leía las expediciones de Edmund Hillary al monte Everest, y de Ernest Shackleton a la Antártida. Se enamoró de la montaña. Mientras su padre y hermano pescaban, él exploraba los riscos de León.
Trabajo: Durante un tiempo, trabajó de peluquero, tuvo su propio salón, luego puso una tienda de coches, y fue guía en expediciones al Himalaya y los Andes durante 16 años.
Un sueño: Escalar el Everest, proeza que logró en 2005. Desde entonces no hay cumbre que se le haya resistido. De Nepal se trajo a Ganesh, su hijo, al que adoptó legalmente. Su madre lo ayudó a criarlo y ahora, casado con una leonesa, va a hacerle abuelo.
Televisión: 'Desafío en el Himalaya', 'Desafío vertical', 'Desafío en el Everest', 'Desafío en el abismo', y 'Planeta Calleja'.
Libros: Ha escrito tres, el último, 'Si no te gusta tu vida, ¡cámbiala!'.
La foto favorita de Jesús Calleja I

"En uno de los viajes más fantásticos: a la Antártida, donde tenemos una base científica desde 1985 que poca gente conoce", nos cuenta el aventurero.
La foto favorita de Jesús Calleja II

"Monté un salón de belleza moderno. Servíamos café a las clientas, les dábamos un masaje capilar, nos hacíamos llamar estilistas y pusimos de moda el tupé en León", desvela el aventurero


Isabel Pantoja será reconocida en Puerto Rico: "Mi corazón quedó frente al mar"

Reacción ante los posibles problemas de salud de Luis Miguel

Roca Rey desvela el gran apoyo recibido en su recuperación

Marisa Jara y María Jesús Ruiz enfrentadas por 'Supervivientes': "Qué maleducada"







