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Tita y Borja Thyssen se reconcilian gracias a Blanca

La nuera de la baronesa, embarazada de su cuarto hijo, ha apoyado e impulsado el perdón entre su marido y su suegra.

La nuera de la baronesa, embarazada de su cuarto hijo, ha apoyado e impulsado el perdón entre su marido y su suegra.

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Tita y Borja arreglan sus desencuentros

Del brazo, sonriendo y felices. Así se dejaron ver Tita Cervera y su hijo Borja Thyssen en su primera aparición pública tras su reconciliación. Atrás quedan siete años de distanciamiento, unos 2.500 días sin hablarse y numerosas denuncias cruzadas. Al final, la sangre ha podido más que los intereses económicos y el cariño ha superado al rencor.

Como la familia feliz que un día fue, Borja, Tita y Blanca acudieron juntos a la inauguración de una exposición en la Costa Brava.

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Vuelven a ser una familia unida

Durante su estancia en Gerona, el joven matrimonio, además, se ha alojado en el chalet 'Alligator', propiedad de Tita, por deseo de ésta. Días después, todos juntos se embarcaron en el yate de la baronesa, 'Mata Muá' para poner rumbo a Ibiza y celebrar en la isla, el 24 de julio, el 34 cumpleaños de Borja, el que es su aniversario más especial ya que lo puede compartir con su madre y su familia. 

 

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Blanca ha luchado por la paz

Hasta llegar a esta reconciliación de Tita y Borja, de la que fueron testigos en la exposición el padre de Borja, Manuel Segura, y sus íntimos amigos Alejandra Prat y su marido, el camino ha sido duro y el trabajo mucho.

Los abogados de ambas partes llevaban dos meses de reuniones para solventar las diferencias económicas y terminar con los procesos judiciales pendientes. Pero, por encima de la buena voluntad de ambas partes, quien más culpa tiene de este reencuentro y más ha cedido ha sido Blanca Cuesta.

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Blanca perdona todo a Tita

Blanca Cuesta nunca fue aceptada por Tita, que pensaba que sólo buscaba el dinero de su hijo. De hecho, la baronesa no fue a la boda de la pareja ni conoció a sus nietos al nacer. Es más, obligó al joven matrimonio a someter a su hijo mayor a cinco pruebas distintas de paternidad porque dudaba que fuera de su sangre.

En este tiempo y pese a acusaciones tan duras, Blanca se ha mantenido en su sitio, ha demostrado que hace feliz a Borja, con el que ya tiene tres hijos (Sacha, Eric y Ezno, de seis, tres y un año) y está esperando el cuarto, y antepone el bien de su marido al suyo propio.

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Un encuentro secreto

Blanca no sólo ha consentido que Borja y su madre vuelvan a abrazarse, sino que lleva tiempo fomentando en privado esta reconciliación que ahora se ha hecho pública. Así, se sabe que hace pocas semanas, Blanca y Borja invitaron a Carmen a su casa de Madrid, encuentro que se mantuvo en secreto.

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Blanca, espera otro bebé

La mujer de Borja Thyssen, Blanca Cuesta, está esperando un nuevo retoño y ya se le nota mucho el embarazo. Ella también ha perdonado a su suegra, Tita Cervera, tras años de desavenencias.

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Sonrisa premonitoria

Viernes, 11 de julio
Sola, pero muy sonriente, por la mañana Tita presentó a la prensa en el monasterio de Sant Feliu de Guíxols la exposición 'El ideal en el paisaje. De Meifrèn a Matissse y Goncharova', para la que ha prestado 51 obras de su colección. Por la noche, la inauguró del brazo de su hijo.

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Los desencuentros de Tita y Borja: Un largo y tortuoso camino

Han tenido que pasar más de 2.500 días para que Tita Cervera, Borja Thyssen y Blanca Cuesta vuelvan a comportarse como una auténtica familia. Disfrutando actualmente de Ibiza, al grupo se unirán también en unos días las pequeñas Sabina y Carmen, las mellizas de la baronesa, que llevan desde el principio de verano en Marbella. Te contamos cómo ha sido su enfrentamiento en estos años.

Era el año 2003. Borja y Blanca veraneaban con Tita en Ibiza. Para la baronesa, aquella joven relación de su hijo no suponía una amenaza. Las diferencias vendrían después, cuando la pareja se casó sin su consentimiento ni presencia.

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Los desencuentros de Tita y Borja: Un largo y tortuoso camino

En diciembre de 2008, Tita obliga a Borja a que someta a su hijo mayor, Sasha, a cinco pruebas de paternidad porque pensaba que no era nieto suyo. Paralelamente, el joven pelea por la herencia que le dejó el barón (aparte de los 15 millones de dólares que recibió en tres entregas) pide varios cuadros y bienes.

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Los desencuentros de Tita y Borja: Un largo y tortuoso camino

Uno de los momentos más difíciles fue cuando Tita denunció a su hijo y a Blanca por entrar en la noche del 13 de marzo de 2009 en sus oficinas para fotocopiar varios documentos y acceder el correo electrónico de la baronesa. En marzo pasado, el fiscal desestimó la demanda.

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Los desencuentros de Tita y Borja: Un largo y tortuoso camino

En octubre de 2012,  la baronesa Thyssen acudió a la clínica Rúber de Madrid para felicitar a Borja por el nacimiento de Enzo, el menor de sus tres hijos. Sí habló con su hijo, pero no pudo conocer a su nieto ni estuvo con Blanca.

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Los desencuentros de Tita y Borja: Un largo y tortuoso camino

El 6 de febrero pasado, madre e hijo se encontraron fortuitamente en las calles de Madrid. Y se dieron cuenta de que la sangre puede con todo. En prueba de buena voluntad, sólo 20 días después, Tita se presentó sin avisar en la exposición de pintura de Blanca (en la imagen Blanca y Borja en la exposición de ella). No se vieron, pero fue su manera de mostrar su apoyo a su nuera.

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