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Han pasado más de 25 años desde que Jack (Leonardo DiCaprio) se dejara caer y se sumergiera en las gélidas aguas del Atlántico porque 'no cabía' en la tabla junto a Rose (Kate Winslet), y de esta manera su sacrificio sirvió para que su amada sobreviviera. Desde entonces, la humanidad se divide en dos bandos: los que pensaban que cabía y echan la culpa a Rose de no haberse echado un poquito a un lado, y los que creen que era el único final perfecto para la trágica historia de amor que quería contar James Cameron. Es decir, los que tienen razón y los que no.
Pero, polémicas aparte, al final no deja de ser una película, y conocer los entresijos de su producción le quita un poco de hierro (y de épica) al asunto. Es lo que acaba de hacer Kate Winslet, que lleva media vida hablando de si Leonardo DiCaprio cabía o no en la tabla de 'Titanic', en una entrevista durante el podcast Happy Sad Confused, en la que ha contado cómo fue rodar uno de los finales más recordados de la historia del cine. En realidad, la puerta sobre la que flota Rose se encontraba en "un tanque bastante incómodo, porque, aunque vaya a reventar la magia, tengo que decir que el agua estaba a la altura de la cintura", reveló Winslet. "Me temo que Leo, en esa escena, está arrodillado en el fondo del tanque."
Winslet dijo que la maniobrabilidad del tanque le permitió tomar frecuentes descansos para ir al baño sin demasiados problemas. "Les preguntaba a menudo: '¿Puedo ir a orinar?'", recordó. "Y entonces me levantaba, me bajaba de la puerta, caminaba hasta el borde del tanque que estaba a unos 6 metros de distancia, y literalmente solo tenía que alzar mi pierna y salir del tanque e ir a orinar. Y luego volvía y me arrastraba hasta la puerta otra vez. Lo sé, es terrible admitir estas cosas".
El agua del tanque estaba en constante movimiento para simular el oleaje del mar abierto, lo que causaba problemas importantes con el audio de la secuencia. "Lo sorprendente de los bordes del tanque es que eran como los de una piscina infinita, por lo que había agua corriendo constantemente y se escuchaba todo el rato el ruido del agua cayendo", dijo Winslet, señalando que el elenco tuvo que volver a grabar sus líneas después de que se completara la filmación para doblar la secuencia con sus voces. "Eso significa, déjenme decirles a todos, que los últimos 22 minutos de esa película están completamente en bucle. Todo... completamente en bucle. Os lo prometo, se podía escuchar el ruido del agua todo el tiempo."
En ese momento dejó de contar más cosas, ante el temor (entre risas) de que sus palabras pudieran causarle algún problema. "No debería decir ninguna de estas cosas", dijo. "Jim Cameron me llamará y me preguntará: '¿Por qué les cuentas todo eso?'"














