Cómo reducir los gastos de la casa con un buen aislamiento térmico

Sencillos gestos para mantener la casa cálida durante los días más fríos, la mejor forma de no llevarse sorpresas en las facturas.

dormitorio con radiador
Liyao Xie

    El consumo energético se incrementa cada vez más en los domicilios y los precios se encuentran al alza. Esto conlleva ciertos riesgos de cara al invierno, ya que surge la incógnita respecto a si subirá más el precio de la energía; por eso, es preciso tomar el control y poner remedio a través de distintas soluciones que permitan reducir los gastos de la casa.

    Hasta un 99% de las viviendas de nuestro país experimentan pérdidas de calor
    por un aislamiento insuficiente o defectuoso.
    En este sentido, queremos presentarte algunos tips con los que hacer que la vivienda sea más eficiente, disminuir los gastos en las facturas del gas y de la luz y tener una casa inteligente.

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    Pérdida de energía

    Si notas que tu casa está fría a pesar de subir el termostato de la calefacción, debes revisar los siguientes puntos por donde, seguramente, se está escapando el calor. Podrás reducir hasta un 50% el gasto en luz y ga y tener, así, una casa más sostenible.

    Por el techo se va entre el 25 y el 30% de la energía; por las paredes, entre un 25 y un 30%; por las ventanas, entre un 20 y un 25%, y por los suelos, entre un 10 y un 15%.

    Cabe la posibilidad de que la falta de un buen aislamiento térmico haga que, precisamente, se pierda calor. Las ventanas son claves a la hora de ahorrar en las facturas. Por esta razón, revisa su estado y cómo se encuentran. Si son muy antiguas es probable que necesiten una renovación o cambio. Si decides subsanar estas deficiencias, infórmate de las subvenciones que conceden las Comunidades Autónomas en estos casos.

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    Refuerza las ventanas

    Materiales: Los marcos más habituales son de aluminio, aluminio con ruptura de puente térmico, madera y PVC. Este último es el que ofrece un mejor aislamiento térmico, proporcionando un ahorro de hasta el 50% con respecto al aluminio y del 15% con respecto a la madera. En este caso, es importante recurrir a materiales de primera calidad. Si se van a hacer nuevas instalaciones, es preciso que se hagan bien y realizar una inversión interesante.

    Vidrios: Los monolíticos son sencillos y poco aislantes; los templados son más resistentes, y los flotados son los más habituales en las reformas por su alta calidad y aspecto. Los cerramientos de cristal son una buena solución y el acristalamiento puede ser simple o doble. Este último, compuesto por dos o más hojas de cristal separadas por una cámara de aire o gas, ofrece un aislamiento mayor.

    Tener unas buenas ventanas se traduce en una reducción del consumo energético y, por tanto, de la factura del gas y electricidad en un 20%.

    Sistema de apertura: A la hora de elegir bien las ventanas, las abatibles suelen ser más herméticas que las correderas debido a su sistema de cierre por presión. Esto proporciona eficiencia y se evita la salida de calor.

    Cajones de la persiana: Por ellos penetran corrientes de aire, ruidos y se pierde calor. Mejora este punto colocando placas de espuma de grafito dentro del cajón y recubriendo el lugar donde se enrolla la persiana o con láminas adhesivas de espuma alrededor de la tapa del cajón. Por tanto, si tu objetivo es no pagar de más en las facturas de luz y gas, este paso es fundamental.

    Marik Lengauer / EyeEm

    Rebajar la factura

    Hay soluciones muy económicas que también rebajarán tu factura. Un paso imprescindible es la detección de los lugares por donde se escapa el calor. Generalmente, no nos damos cuenta de lo importante que es esto, ya que te permite reducir por completo las fugas y conseguir, así, la conservación de mayor cantidad de calor en el domicilio. Esta es la mejor forma de ahorrar en la calefacción y no tener que encenderla durante demasiadas horas.

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    En la puerta de entrada, coloca burletes autoadhesivos o atornillados. Y si tienes sitio, pon una doble puerta. Viste las paredes con papel pintado de aislamiento y en el suelo coloca alfombras de lana. Si tienes el calentador en el exterior, protégelo, será más eficiente y no sufrirá tanto con el frío, algo que se puede notar para ahorrar en la factura de la luz.

    Inversión en aislamientos

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    Las técnicas más habituales para aislar las fachadas son el Sistema de Aislamiento Térmico de Exteriores (SATE), donde se adhiere un material al muro; la inyección de materiales aislantes en las cámaras de aire que permitan aislar los interiores; y, finalmente, el trasdosado, que consiste en aislar colocando placas desde el interior de la casa en las zonas que dan al exterior.

    En el caso de que sea una comunidad de vecinos, es un punto importante a tratar en conjunto y una solución efectiva que merece la pena valorar. Si a esto le añades un sistema de aislamiento de ventanas bueno y resolutivo, entonces vas a tener la casa bien aislada y en buen estado siempre que lo necesites. Todo esto son buenos trucos y consejos para ahorrar energía y en la factura de la luz.

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