Encontrar un accesorio para casa que me ayude a ordenar y a decorar al mismo tiempo es algo muy complicado, pero que, en mi caso, siempre tengo presente porque es lo único que puedo tener. Y es que, vivo en una casa bastante pequeña y sin apenas espacio.
En esto, Ikea me ayuda muchísimo. Porque en su catálogo hay bastantes productos diseñados, precisamente, con ese fin. De hecho, algunos son tan versátiles y tan prácticos que están siempre entre los artículos más vendidos.
Es el caso de su carrito auxiliar más famoso. Un carrito que, pese a su popularidad infinita, ahora se puede conseguir por el precio más bajo visto nunca (ha pasado de 45 a apenas 29,99 euros). Esta rebaja, de hecho, es la que me ha llevado a comprarlo y a usarlo en mi cocina. Sin embargo, no, en mi caso no lo tengo colocado a modo de despensa para tener ordenados botes de conservas y tuppers. Yo le he dado un uso mucho más bonito, práctico y versátil.
Y teniendo en cuenta que no me ha costado ni 30 euros, creo que es una de las mejores compras que he hecho en años. De hecho, su funcionalidad no solo la avalo yo si no las casi 300 personas que han dejado una reseña positiva a este carrito auxiliar en la página de Ikea.
El uso más insospechado para el carrito auxiliar de Ikea más vendido
En mi caso lo he convertido en el rincón del café de mi casa. ¿Lo que más me gusta de la idea? Que como el carrito tiene ruedas, si algún día quiero hacerme el café en el salón (o al pie de la cama), puedo hacerlo sin ningún problema. Tan solo tengo que arrastrar mi ‘rincón del café’ al sitio que más me apetezca.
Y lo hago sin apenas esfuerzo porque este carrito apenas mide XX cm de alto y XX de ancho. Además de las cuatro ruedas, integra de manera casi perfecta tres bandejas con bastante profundidad (XX cm para ser exactos). Está disponible en tres colores: blanco, azul y negro. Yo tengo el primero, pero el azul es ideal para añadir un toque de color a cualquier estancia y el negro es ideal para cocinas o casas de estilo industrial.
Así que, vi que era el artículo perfecto para destinarlo a este fin. En la bandeja superior tengo colocada de manera muy estética mi minicafetera espresso que cogí en Lidl en septiembre y la jarrita para espumar la leche. En la segunda balda, todo lo necesario para hacer el café: el café molido y en grano, el molinillo, el azúcar y el sirope que le pongo de vez en cuando.
Y en la última, he colocado una mini selección de todas las tazas y los vasos que tengo en casa. Los más estéticos, para que nada descuadre.
Normalmente, mi carrito de Ikea, convertido ahora en ‘rincón del café’, preside uno de los laterales de mi mini cocina pero, como digo, a veces sale de ella para alegrarme las tardes en el salón y las mañanas en el dormitorio.






