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Confieso que nunca he sido muy de energías y equilibrios. Pienso que la vida va y viene y que da igual todo lo que te esfuerces por mantener positiva la energía de tu hogar (y dentro de ti) que, como la vida se empeñe, te la tumbará al suelo de un momento a otro.
Pero también es cierto que con el Feng Shui tengo una especie de relación de amor-odio. Esta antigua práctica china que busca armonizar los espacios para favorecer el flujo equilibrado de energías sí que me tiene ganada. Y es que, aunque nunca he creído mucho en eso de mantener en equilibrio energético el hogar, de un tiempo a esta parte pienso que no me cuesta nada intentarlo. No por conseguir mejorar mi energía interior o la energía que respiro cuando entro por la puerta, si no por intentar mejorar el orden visual (que este sí que me da paz instantánea).
Así que, sí que hay ciertas cosas que dice el Feng Shui que intento aplicar en mi día a día. Sobre todo, aquellas que no cuestan mucho trabajo porque pienso que así, al menos, mantengo una rutina que nunca viene mal.
Qué significa que una puerta abra mal, según el Feng Shui
No son pocos los expertos en Feng Shui los que recomiendan revisar bien las puertas de casa. Sobre todo, afirman que hay que prestar mucha atención a la puerta de entrada principal, a la que el Feng Shui se refiere como 'Boca del Chi', pues es la puerta de entrada principal de la energía.
“Es la que puede facilitar o dificultar esa entrada de energía vital”, dice Susana Amorín, experta en Feng Shui, en uno de sus vídeos más virales en redes sociales.
De acuerdo con ella, pero también con otros expertos, que la puerta chirríe o abra mal, a nivel simbólico, puede frenar la falta de oportunidades y la falta de prosperidad, tanto en el hogar como en la vida. “Si la puerta rechina, corta de inmediato la energía positiva atrayendo la pobreza y la mala energía” explica, por su parte, Ana Feeng, seguidora de esta práctica china, en su perfil de TikTok.
Además, Carmen Esteve, experta también en esta filosofía milenaria, argumenta que, según el Feng Shui, es indispensable no tener objetos detrás de la puerta: “Si no puede abrirse al 100% también estás frenando esa entrada de prosperidad”.
Así que, teniendo en cuenta las voces expertas y también mi propia tranquilidad, yo sí que tengo mucho cuidado con que las puertas no chirríen al abrir y al cerrar. Y, sobre poner objetos detrás, también estoy de acuerdo: ver cajas o, simplemente, el tendedero colocado detrás de una puerta me abruma mucho, así que, a fin de mantener ese orden visual del que hablaba al principio, intento evitar esto al máximo.

