- Ikea, Zara Home y Carrefour se apuntan a la tendencia de las vajillas clásicas y lanzan varias colecciones de platos que recuerdan a las cocinas del pueblo de la abuela
- Zara Home se inspira en las casas de pueblo de las abuelas para su nueva colección de otoño y lanza estos 6 preciosos objetos de decoración para coleccionistas
- Ikea lanza una colección de platos y vasos inspirada en las cocinas españolas de los años 60: recuerdan a los Duralex y cuestan 2 euros
He de confesar que estoy viviendo mi propia época dorada en lo que a decoración se refiere. Acabo de terminar la obra de mi casa del pueblo y, evidentemente, prácticamente todos los muebles y accesorios que tenía en mi piso han ido para allá. Así que ahora se me ha abierto un mundo de posibilidades para volver a rediseñar el interior de mi piso, donde paso la mayor parte del tiempo.
Si algo tengo claro desde que soy pequeña, es que rendiré homenaje a mis raíces, vaya donde vaya y haga lo que haga. Y es algo que he llevado siempre por bandera a la hora de decorar mi casa. Así que este año, en el que vivimos la auténtica fiebre de lo retro, es todo más sencillo que nunca.
Rendir homenaje a mis raíces, a mi pueblo, a mi vida en el campo y a mis antepasados nunca había sido tan sencillo. Yo, que soy fiel amante de la decoración, descubrí ya hace unos años que el furor de las vajillas Arcopal volvería algún día. Yo me recorro día tras día las tiendas de segunda mano y he visto cómo esas y las Duralex, vuelan literalmente.
Pero hay algo que, si bien asoma la pata en forma de tendencia, todavía no ha llegado a instaurarse del todo, así que yo estoy aprovechándolo: hablo de las colchas de ganchillo que todas las abuelas tenían en casa. Todavía no son excesivamente buscadas, así que el precio no ha subido demasiado.
Yo, sin embargo, ya tengo dos: una para mi dormitorio de invitados en color crudo y mi última adquisición. Una manta de ganchillo que utilizo a modo de guardapiés en mi habitación principal, que me ayuda a estar súper calentita y que es prácticamente igual que la que hizo mi abuela a mano en los años 50. Eso sí, hay algo que les diferencia: esta es rosa y aquella era blanca.
La colcha de ganchillo de mis sueños que he comprado rebajada
Lo mejor de esta manta no es que esté hecha en algodón 100%, ni que recuerde a la de las abuelas, ni a la vida tranquila del pueblo. Lo mejor es que ha pasado de 80 a 38 euros gracias al descuentazo que Westwing ha aplicado en ella.
En la tienda se llama manta de punto de algodón Vera, está disponible en cuatro colores (beige, oliva, granate y mi rosita) y es genial, también para utilizar como arrullo en una cuna de bebé. Ese rosita, además, es el que ha ayudado a dar un toque de elegancia a mi dormitorio, que ahora luce más estético.
Yo, como digo, la tengo colocada como guardapiés encima de mi funda nórdica bordada de Maisons du Monde y la utilizo cuando tengo mucho frío para echármela por encima, pero también me parece ideal para utilizar como manta de sofá en el salón. Y como está disponible en cuatro colores, es perfecta para cualquier estilo de decoración.




