- Adiós a los cuadros: Ikea reinventa la decoración de la casa con una colección de tapices para colgar en la pared del salón
- Lidl revoluciona el orden en casa con un innovador perchero para colgar ropa que ha multiplicado el espacio en mi dormitorio
- Ikea se adelanta a la primavera con esta preciosa mesa plegable de exterior en color amarillo que cabe hasta en los balcones más pequeños
No te fíes de la gente que se comporta como si no hubiera roto un plato en su vida. Es posible que, como mi abuela, haya acabado con toda una vajilla entera. En Nochevieja despedimos un año, otra mala elección de Cristina Pedroche y además la Duralex que la había acompañado desde su boda, celebrada hace más de seis décadas.
Desde ese momento supimos que habíamos dado con el regalo ideal para Reyes… si lográbamos encontrarlo a tiempo. Tuve la sensación de que no iba a ser misión sencilla debido al color tan particular con el que contaba. Si bien habitualmente las vajillas de esta marca llaman la atención por ser ámbar o verdes, la de mi abuela era de un precioso azul que recordaba a las comidas en el Mediterráneo.
La mítica vajilla de vuelta a casa
Después de mucho buscar, por fin puedo decirlo: he encontrado rebajada la icónica vajilla Duralex que tenía mi abuela. Hasta he comprado dos en Amazon porque me parece perfecta para dar un toque retro a mi cocina clásica. Diseñada para cuatro personas y compuesta por 12 piezas esenciales —platos llanos, hondos y de postre—, es la elección perfecta para quienes buscamos practicidad, resistencia y un diseño que nunca pasa de moda.
Fabricada en vidrio templado de alta resistencia, está pensada para el uso diario. Todos los platos son aptos para microondas y lavavajillas, lo que facilita enormemente la rutina diaria. Tras cada uso, se limpian con facilidad y conservan su brillo y transparencia originales lavado tras lavado. Además, el vidrio no es poroso, por lo que no absorbe olores ni sabores, garantizando una higiene impecable y una experiencia culinaria siempre agradable.
En cuanto al diseño, la vajilla apuesta por un estilo clásico y transparente que encaja en cualquier mesa. Da igual si la utilizas para una comida rápida entre semana, una cena familiar o un servicio profesional: su estética limpia y elegante realza los alimentos y combina con cualquier tipo de mantel, cubertería o decoración. Es una vajilla que no condiciona, sino que suma.
Respaldada por más de 70 años de experiencia, lo mejor de Duralex es su proceso exclusivo de templado térmico, donde cada pieza es hasta seis veces más resistente que el vidrio convencional ¿Te suena raro? Sencillamente significa que estos platos son capaces de soportar golpes, arañazos y cambios bruscos de temperatura sin romperse, algo especialmente valioso en manos de mi abuela.
El resultado es una vajilla fiable, resistente y pensada para durar muchos años, además de sumamente cómoda. Así que cuando llegaron los Reyes, el regalo no necesitó explicación. La tocó, la giró entre las manos y sentenció que pesaba “como las de antes”, que es el mayor elogio que se le puede conceder a una tradición gastronómica de este calado. Tenerla de vuelta en el aparador ha sido para ella el mejor regalo.
Juan Sáez es experto en cultura pop, crónica social y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos sociales y culturales bajo una mirada crítica y comprometida. Lo que Carrie Bradshaw habría sido si, en lugar de subirse a unos Manolos, se hubiera comido una caja de seis.
Licenciado en Periodismo por la Universidad Carlos III, analiza tendencias, historias y noticias desde el humor para que el lector ría y reflexione en una sola pieza. Ha colaborado en programas de televisión y crea contenido para redes, donde aporta análisis frescos e irónicos con un sello muy personal.








