Empezar el año nuevo con una reforma en la cabeza es un propósito que a muchos les ronda en la cabeza. Y es que, parece prácticamente imposible no cansarse en algún momento de alguna parte de la casa, o de algún mueble porque, al final, verlo todos los días, resulta monótono y aburrido.

Pero también es verdad que reunir el dinero suficiente para poder llevar a cabo una reforma grande en casa es algo que no todo el mundo se puede permitir. O, al menos, no en corto plazo. Es cierto que hay un montón de trucos y consejos que permiten que la casa se vea mas grande sin meterse en obras, pero también es cierto que, a veces, se necesita un poquito más.

Así que, si reunimos el dinero y nos metemos en una pequeña reforma, es indispensable no equivocarse en nada porque, de lo contrario, el gasto de dinero será el doble. O la incomodidad visual nos llevará a arrepentirnos de la reforma en poco tiempo. Es algo que no paran de repetir los profesionales, quienes no se cansan de dar consejos para evitar que esto pase.

Nosotros hemos querido hablar de este tema con la arquitecta española Paula Carabal, quien en sus redes sociales defiende que una casa puede ser moderna, funcional y personal sin renunciar a lo tradicional, como puede ser el gotelé o el suelo de terrazo. Ella, que se dedica enteramente a esta profesión y que en su día a día ve muchas reformas (grandes y pequeñas) sabe de sobra cuáles son los errores más comunes. Y cuáles son las cosas de las que se suelen arrepentir sus clientes.

El error más habitual al reformar una casa

Ella lo tiene claro: caer en tendencias y microtendencias puede hacer que nos llevemos las manos a la cabeza. Igual que no nos cansamos de repetir que gastar dinero en una prenda de ropa que se lleva en el mes de abril es indispensable para garantizar la economía familiar, fijarse en una microtendencia en decoración o arquitectura, es un error del que nos podemos arrepentir. “Comprar compulsivamente por la emoción de estar reformando la casa, sin tener en cuenta el diseño conjunto, es un error”, nos cuenta esta profesional.

modern living room interior
KatarzynaBialasiewicz//Getty Images

“Y ahí es cuando el espacio deja de tener coherencia”, prosigue. Está claro: si estamos tirando un tabique para hacer la casa más amplia visualmente y compramos un mueble por encima del pecho en un color oscuro (algo que se lleva mucho este año, con la vuelta de lo retro), será un error garrafal.

Huir de lo de antes: uno de los errores que pagamos más caros

Además, Paula ha comentado que otro de los errores que más ve en sus reformas es el de querer huir de todo lo clásico. “Por querer huir de los clásicos, como el granito o el terrazo, se acaba eligiendo otros materiales de calidades inferiores, como los porcelánicos”, nos cuenta. “Se nota mucho la diferencia en el mantenimiento y limpieza”, prosigue.

En este sentido, es necesario advertir de que todo lo retro está de vuelta. Que ahora la gente busca calidad por encima de la cantidad. Que los coleccionistas no paran de agotar las piezas que nos recuerdan a nuestras abuelas y que todo lo que está en sus casas, incluidos los azulejos hidráulicos, están muy cotizados en el mercado de la decoración y del diseño de interiores.

De hecho, ella misma lo defiende en sus redes sociales: “No hay cosas feas, si no mal combinadas”, repite una y otra vez en sus vídeos. Entre los más populares, el que dedica al gotelé, un efecto de pintura que se puso de moda en los años 60 en España y que actualmente sigue en muchas casas. Si hay algo con lo que toda la generación joven está de acuerdo es que el gotelé ‘afea’ las paredes. Ella, sin embargo, lo defiende: “Aporta calidez y textura”.

A veces, por más que nos guste una foto de Pinterest, tener en cuenta las palabras de los expertos y dejarse aconsejar a la hora de reaprovechar lo que tenemos en casa, aunque parezca anticuado, es un acierto que no solo nos permitirá tener una casa hecha a nuestro gusto, si no ahorrar dinero en un futuro pues, tal y como dice Paula, la durabilidad de lo de antes está por encima de lo actual.