- Si tienes un azucarero plateado antiguo no lo tires: es el objeto vintage más buscado por los interioristas en 2026
- Toti Levy, la Marie Kondo española, aclara que hay que cambiar el estropajo de la cocina una vez por semana: "Hay cosas que damos por hechas"
- Llegan a Maisons du Monde los jarrones de loza más bonitos de 2026: son tendencia para el decorar el salón y cuestan menos de 13 euros
El azucarero es algo que siempre he visto en casa de mi abuela. Lo tenía en la mesita de la cocina las 24/7 y también guardaba otro en el armario del salón, más bonito y elegante, a juego con esa vajilla de La Cartuja que tanto me gustaba. Las meriendas en su casa eran memorables y es que, antes de que mi hermano y yo llegásemos del colegio, ya lo tenía todo perfectamente preparado: los dulces para nosotros y, en una bandeja, el café recién hecho para ella y mi madre, las tazas y, por supuesto, el famoso azucarero. Porque en su casa, no como en la mía, el azúcar tenía su lugar y era en ese pequeño recipiente blanco de cerámica con tapa y una cucharita a juego.
Recuerdo la primera vez que vino a mi casa, cuando me independicé, y casi le da algo al ver que en la bandeja que llevaba al salón, el azúcar, en lugar de un azucarero, estaba en un tarro de mermelada reciclado. No me dijo nada y me lo dijo todo. Para ella, que estaba pendiente de todos los detalles, ver ese bote con la etiqueta a medio quitar no era lo más apropiado para recibir a la visita, aunque fuese familia. Hoy todavía pienso que si a lo mejor lo hubiera decorado un poco… pero, conociéndola, tampoco creo que hubiese servido. A los dos días la tenía en mi casa con un azucarero como el suyo y desde entonces ocupa un lugar preferente en mi cocina.
Los clásicos azucareros de casa de la abuela se reinventan
Con los años, por lo que he visto en casa de mis amigos, hemos normalizado lo de volcar el azúcar en cualquier cuenco o meterla en el primer tarro de cristal que se nos queda vacío. Cada vez que me encuentro con alguna de estas situaciones, me acuerdo de mi abuela. Para su alegría, ahora Zara Home ha reinventado esos clásicos azucareros y son perfectos para dar un toque retro a las cocinas y quedar como una anfitriona perfecta con las visitas.
De líneas limpias, acabado mate, este azucarero, con cucharilla a juego, es de color crema, un tono que no pasa de moda y que combina de maravilla con todo tipo de tazas, desde las clásicas de Arkopal a las de estructuras minimalistas. Está realizado en gres —como el que me regaló mi abuela—, un material resistente, duradero y con ese toque retro que es tendencia.
También hay otras propuestas más modernas en Zara Home, como esta pieza fabricada en borosilicato en color transparente y tapa de madera. El borosilicato es un vidrio muy resistente a las altas temperaturas y cambios bruscos. Como plus, no pesa nada.
Cada vez que voy a una casa y veo un azúcarero, más que fijarme en el modelo, pienso en lo que mi abuela diría: "Para gustos, los colores mientras el azúcar se sirva en un azucarero".








