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El mortero de madera era un básico en la cocina de mi abuela, como hoy en día lo es para mí la batidora o el robot de cocina. Recuerdo cuando salieron los primeros robots, nada que ver con los que hay ahora, decirle a mi abuela que a lo mejor le vendría bien uno para no tener que estar machacando ajos, especias o frutos secos a mano. Ella, que llevaba cocinando toda la vida sin ayuda de ningún electrodoméstico, siempre respondía que no era lo mismo porque en el mortero el ajo soltaba su jugo y las especias todo su aroma, mientras que "esas 'cosas' (los robots) solo trituraban, quitándole toda el sabor". Yo pensaba que exageraba, pero los años me han demostrado que tenía razón y es verdad que una salsa bechamel sabe más rica cuando se hace a fuego lento que en 5 minutos con el robot y que con una salsa pesto pasta exactamente lo mismo.
Quizá por eso, ahora que todo se hace en segundos pero sin el sabor de antes, he vuelto a acordarme de ese utensilio que siempre estaba en la encimera en casa de mi abuela, porque se usaba todos los días. Cuando no estaba preparando un alioli casero, machacando varios dientes de ajos con un poco de sal gruesa formando una pasta y añadiendo aceite que emulsionaba con la maza, molía a su manera especias como comino, clavo o pimienta, por no recordar cómo 'trituraba' las almendras para hacer bizcocho.
El mortero de madera de Zara Home como el que usaban las abuelas
Aquel mortero de madera parecía haber quedado relegado a las cocinas de nuestras abuelas, pero me alegra saber que están volviendo con fuerza, al igual que toda esa decoración que nos devuelve a nuestra niñez. El ejemplo perfecto lo he encontrado en una de las últimas novedades de Zara Home: un mortero de madera de acacia con su maza a juego, prácticamente idéntico al que tenía mi abuela. Sin enchufes. Solo madera y pensado para trabajar los ingredientes como siempre se había hecho en las cocinas antes de las batidoras y los molinillos eléctricos. Recuerdo que en los años setenta también había un mortero de porcelana amarillo con motivos verdes, pero mi favorito siempre fue el de madera.
La madera de acacia es un material resistente y duradero, muy utilizado en utensilios de cocina porque soporta bien el uso constante. Como truco, antes del primer uso, recuerdo que ella lo lavaba con jabón, dejaba secar y lo embadurnaba en aceite de oliva, a la mañana siguiente quitaba el exceso de la grasa y ya estaba listo para durar durante años sin que la madera se agrietase.
La batidora y el robot de cocina siguen siendo imprescindibles en mi día a día, pero ahora comparten espacio con este mortero de madera con el que ya he preparado un delicioso pesto (triturando piñones, ajo y sal, añadiendo albahaca fresca y machacándola antes de añadir queso parmesano y aceite de oliva) y también un aliño con frutos secos, ajo, orégano y aceite de oliva para acompañar a unas verduras a la plancha. Cuando lo veo sobre la encimera, recuerdo a mi abuela y mi cabeza viaja en el tiempo pero también se llena de posibles usos: un aliño rápido de ajo y perejil, especias recién machacadas para dar más aroma a un guiso o un majado sencillo para dar sabor enriquecer el sabor de cualquier plato.









