Cuando mi abuela se casó, preparó con ayuda de su madre y sus hermanas un ajuar con el que dar el pistoletazo de salida a su vida matrimonial. En aquellos años era habitual que la novia reuniera durante meses —a veces durante años— todo lo necesario para empezar un hogar: sábanas y toallas bordadas, manteles, colchas y también una vajilla completa.

La vajilla tenía un lugar especial dentro del ajuar. No era solo un conjunto de platos y fuentes, sino casi un símbolo de la nueva casa que comenzaba. Se elegía con cuidado, muchas veces de loza o porcelana, y solía reservarse para las visitas, las celebraciones familiares o los domingos. Para el día a día se usaban platos más sencillos, mientras que “la vajilla buena” se guardaba como un tesoro en el aparador.

Mis vajillas favoritas de la primavera

Con ese ajuar —preparado en tardes de café, costura y radionovela— mi abuela empezó su vida de casada, llevando consigo no solo imprescindibles para su nuevo hogar, sino también el cariño y el trabajo de toda su familia. Lo que no alcanzaba a imaginar es que, precisamente, vajillas de las mismas características se pondrían de moda y esta primavera, podría encontrarlas en Ikea, Lidl o Maisons du Monde.

La vajilla de Maisons du Monde

vajilla
Cortesía de Maisons du Monde

Es, sin duda, la más elegante de entre las que os propongo hoy. Con Maisons du Monde nos situamos frente a una de esas vajillas como las que mi abuela tuvo entre sus manos y que, fabricada en porcelana, combina la delicadeza de este material con un diseño floral clásico que para mi gusto, trae un toque romántico y atemporal a cualquier comida.

Vajilla de porcelana estampada

Vajilla de porcelana estampada

Al fin y al cabo, por más tiempo que pase, la porcelana siempre se trata de un material apreciado de generación en generación por su ligereza, resistencia y acabado fino, por lo que las vajillas que han sido fabricadas con este material resultan agradables de usar y fáciles de combinar con todo tipo de estilos de mesa.

El conjunto está formado por 18 piezas, pensado para cubrir los servicios básicos y ofrecer una presentación armoniosa. Cada plato mantiene la misma decoración floral y añade un punto de delicado tanto en una mesa más clásica como en una más actual, así como en comidas familiares o meriendas con amigos. La mesa queda perfectamente vestida en cualquier situación.

La vajilla de Lidl

vajilla lisa
Cortesía de Lidl

Más allá de los estampados, siempre es conveniente contar con una lisa de buena calidad. Compuesta por seis platos llanos, seis hondos y seis de postre, son aptos para lavavajillas, lo que permite una limpieza cómoda sin preocupaciones. Además, también lo son para microondas, por lo que puedes calentar alimentos directamente en el plato con total tranquilidad.

Vajilla lisa de porcelana

Vajilla lisa de porcelana
Ahora 20% de descuento

La vajilla de Ikea

En último lugar, cambiamos la porcelana por el gres con vidriado reactivo, un material muy valorado por su resistencia, durabilidad y su aspecto sólido y elegante. Esmaltados en violeta, cada plato crea variaciones naturales en el color y la textura durante el proceso de cocción, lo que significa que no hay dos piezas exactamente iguales.

vajilla
Cortesia de IKEA

Es esa exclusividad la que da matices y efectos ligeramente distintos, aportando un carácter único y un aire artesanal al conjunto. Este acabado recuerda a las piezas hechas a mano en cerámica tradicional, como ocurrió con la que mi abuela quiso para su casa y empleó en las celebraciones familiares.

FÄRGKLAR Vajilla violeta en gres vidriado

Vajilla violeta en gres vidriado

El gres además es un material especialmente apreciado para vajillas porque soporta muy bien el uso diario. Es robusto, mantiene bien la temperatura de los alimentos y ofrece una gran durabilidad, lo que lo convierte en una opción práctica para el hogar. Su diseño aporta un toque actual sin perder la sensación de pieza hecha con carácter y personalidad.

Desde luego, cambian los escaparates, las marcas o los materiales, pero la idea sigue siendo muy parecida: elegir piezas bonitas y duraderas con las que vestir la mesa y acompañar los momentos compartidos en familia. Quizá por eso estas vajillas de primavera resultan tan atractivas. No solo cumplen una función práctica, sino que evocan algo más íntimo y cotidiano: las comidas en familia, las visitas de domingo o las meriendas improvisadas.