Cuando llegaba la primavera, la calle de mi abuela se transformaba por completo. Los vecinos encalaban las fachadas y colgaban de sus paredes macetas con geranios y platos pintados a mano. Eran tradiciones que, para mí, significaban la llegada del buen tiempo, los días más largos y juegos en la calle hasta última hora de la tarde. Siempre me llamó la atención que colgasen los platos de la pared, ya fuese en la entrada o en el patio interior. No entendía que la comida se sirviese en la vajilla Duralex que tenía todo el mundo y no esos platos pintados a mano que, para mí, eran tan bonitos, que donde tenían que estar era en la mesa con una buena ensalada, una fritura de pescado o simplemente con un poco de aceite de oliva para mojar con pan. Los había de tonos verdes, rosados y multicolores, pero los que más me gustaban eran los de tonos azules y blancos con dibujos sencillos.

Siempre pensé que si tuviese uno, no sería de exposición, sino para usarlo en mi día a día. Y ese recuerdo fue el que vino a mi mente al ver la nueva colección de vajillas de Primark, que parece inspirada en Granada y en tantos pueblos del sur donde la cerámica es parte del encanto de sus calles y casas. Es pequeña: platos llanos, platos de postre y cuencos, pero basta para hacer realidad ese sueño infantil de vestir mi mesa con platos como los que tenía mi abuela en su pared.

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La nueva vajilla de Primark rinde homenaje a los pueblos del sur de España

Este 2026, la decoración se inspira en el Mediterráneo, en las casas de nuestras abuelas. Un estilo vintage en el que las vajillas parecen heredadas o artesanales, y ahí es donde aparece la colección de Primark, que recuerda esa estética retro a un precio muy accesible. Se venden por packs de 2 y cuestan entre 7 y 8 euros. Son piezas sencillas, pero con suficiente personalidad como para transformar una mesa cotidiana. Decorados con flores en azul cobalto sobre un fondo blanco, su diseño recuerda inevitablemente a la cerámica tradicional andaluza. Ese juego de colores es un clásico que lleva siglos apareciendo en azulejos, fuentes y vajillas del Mediterráneo. Flores abiertas, algunas parecen granadas, ramas que parecen girar alrededor del plato y una composición circular que da sensación de movimiento.

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Primark

El plato llano, la estrella de la colección de Primark

El plato llano es ideal para vestir cualquier mesa en primavera y verano; combinado con un mantel de lino claro, estas piezas serán la estrella, tanto por los alimentos que pongas en ellos como cuando se acabe y aparezca ese dibujo que parece pintado a mano. Además, quedará de maravilla en la estantería de la cocina, si la tienes con cristalera. El dibujo central de estos platos es una granada, que representa fertilidad, abundancia, amor y también se relaciona con la ciudad de Granada, donde es habitual ver este tipo de vajilla.

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Primark

Los platos de postre, imprescindibles en la colección de Primark

Un helado, un flan, una pieza de fruta, unas tostadas... Este modelo de platos que parecen artesanales también funciona para postres o para aperitivos tan típicos del verano cuando no hay prisas por comer, recoger los platos y volver al trabajo.

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Primark
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Cuencos, pintados en azul cobalto

La colección de Primark no se queda solo en los platos. También ha lanzado un pack de cuencos para cereales con la misma estética mediterránea, piezas que encajan perfectamente con cualquier decoración. Estos cuencos siguen la misma estética: tonos azul intenso y blanco, decoración vegetal y un aire artesanal que recuerda a las vajillas tradicionales del sur. Son piezas en las que se puede servir desde desayunos con yogur y fruta a un gazpacho o salmorejo, pasando por unas aceitunas de aperitivo.

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Primark
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Primark

La nueva colección de platos y cuencos de Primark está pensada para el día a día pero también tienen ese diseño que funciona incluso como objeto decorativo, como lo hacía mi abuela. De hecho, cuando no los use, los tendré expuestos en la vitrina del salón (la versión de ciudad de colgar los platos en la pared).