Tengo 100% claros los estilos que identifican al dedillo a Ikea y a Zara Home. La primera destaca por los muebles pálidos y de colores como el blanco y la madera clarita, pero los contrarresta con sus accesorios y elementos de decoración, que suelen ser de colores fuertes y vibrantes. La segunda, sin embargo, mantiene una paleta de colores clásicos y neutros en (casi) todo su catálogo.

Por eso, ver cómo Ikea lanza objetos de decoración con los colores y los tejidos que identifican a Zara Home, me parece del todo reseñable. Y esta primavera ha sido una de las pocas veces en las que he visto una clara inspiración que me parece preciosa y que, posiblemente, vaya a copiar.

cojin bordado de ikea
IKEA

El cojín bordado de Ikea más especial

En concreto, he visto ese mismo estilo en un cojín específico. En un cojín que Ikea acaba de colocar entre sus novedades del catálogo de primavera. Aunque está fabricado 100% en poliéster, lleva un bordado sutil y elegante en color blanco digno de los cojines más bonitos y exclusivos de Zara Home. De hecho, es que parece hecho a mano de forma artesanal, aunque no sea así.

MURSENAP Cojín, beige blanco/bordado

Cojín, beige blanco/bordado

Y lo mejor es que no llega a los 20 euros así que, teniendo en cuenta su material y su técnica, puedo deducir que es un cojín de esos que duran toda la vida y la inversión está más que justificada.

No obstante, este artículo en concreto tiene algo que le diferencia al 100% de los cojines de Zara Home: es reversible, al más puro estilo Ikea. Como muchos de los accesorios de decoración de esta firma, se puede colocar de dos formas diferentes: mostrando su bordado fino y delicado o mostrando la cara B, de rayas en tonos neutros, que combinan prácticamente con todo.

Evidentemente, yo ya tengo este cojín en mi casa y puedo decir que es mucho más vistoso de lo que parece. En primer lugar, porque mide 40 x 58 cm , así que tiene un tamaño bastante considerable.

En segundo lugar, por sus colores, que combinan con casi todo. En mi caso consideré varias opciones para colocarlo: primero, lo probé en el sofá ya que, al ser de color verde, me parecía que podía hacer bastante contraste. Y también probé a colocarlo encima de la cama de matrimonio, donde también queda genial.

Al final, lo dejé encima del sofá, pero creo que si en algún momento cambio la colcha que preside ahora mismo en mi cama, no me parecerá mala idea cambiarlo de lugar. Al final, es algo tan atemporal y delicado, que quedará bien prácticamente en cualquier sitio.