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Es una de esas creadoras de contenido a las que recurro una y otra vez cuando necesito inspiración para mi casa. La arquitecta Anneke Dijkstra ha conseguido reunir a miles de seguidores en sus redes sociales, donde comparte ideas sencillas pero muy efectivas para hacer parecer más grandes los hogares pequeños. Sus consejos me parecen especialmente útiles para esta primavera.
En uno de sus vídeos más recientes, Dijkstra plantea desde el inicio una cuestión muy concreta: cómo hacer que un salón pequeño parezca más grande sin necesidad de obras. “Estos son mis trucos para que mi salón pequeño se vea más amplio”, explica nada más empezar. A partir de ahí, va desgranando diferentes claves que cualquiera puede aplicar en casa y que, combinadas, cambian por completo la percepción del espacio.
Los trucos de Anne Dijkstra
El primero de sus consejos se centra en el mobiliario. Según explica, es fundamental apostar por piezas que resulten visualmente ligeras. En su propio salón, por ejemplo, ha optado por una mesa de cristal. Aunque en términos de tamaño ocupa lo mismo que una mesa convencional, el hecho de que el material sea transparente permite que la luz circule y que la vista no se detenga.
Gracias a esta elección, el espacio se percibe mucho más abierto. Eso sí, también advierte de la otra cara de este tipo de muebles: requieren más mantenimiento, ya que cualquier huella o resto de polvo se nota con facilidad. Aun así, considera que el efecto compensa con creces ese pequeño inconveniente.
Otro de los puntos clave tiene que ver con las cortinas, un elemento al que muchas veces no prestamos demasiada atención. Dijkstra recomienda colocarlas lo más cerca posible del techo, en lugar de justo encima de la ventana. Además, propone que sean algo más anchas que el propio marco y que se elijan tejidos ligeros que dejen pasar la luz natural. Con este sencillo gesto, se consigue dirigir la mirada hacia arriba, lo que genera una sensación de mayor altura y, por tanto, de amplitud.
La arquitecta también hace hincapié en un error bastante común: elegir muebles demasiado grandes para espacios reducidos. Cuando esto ocurre, el resultado suele ser el contrario al que buscamos, ya que el salón se ve más pequeño y recargado. Su propuesta es optar por piezas de menor tamaño y colocarlas de forma estratégica, dejando espacio a su alrededor. De este modo, cada elemento “respira” y el conjunto resulta mucho más equilibrado y agradable.
El color es otro de los factores determinantes. En su caso, parte de una base neutra compuesta por tonos claros y naturales, como el blanco, los verdes de las plantas y diferentes matices de marrón. Sobre esa base, añade pequeños toques de color —naranjas, rosas o incluso violetas— que aportan dinamismo y personalidad sin romper la armonía del conjunto. La clave está en no saturar el espacio, sino introducir el color en dosis controladas.
Por último, Dijkstra habla de la importancia de la iluminación. Para crear un ambiente acogedor y evitar sombras que empequeñezcan el espacio, apuesta por multiplicar los puntos de luz indirecta. En lugar de depender de una única lámpara central, distribuye varias fuentes de luz por el salón, lo que permite que la iluminación sea más uniforme y envolvente.
En definitiva, las propuestas de la influencer más organizadas de las redes sociales, demuestran que no hace falta derribar paredes para transformar un salón pequeño. A veces, basta con tomar decisiones más conscientes en cuanto a muebles, textiles, colores e iluminación para conseguir que el espacio se perciba mucho más amplio, cómodo y acogedor.














