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Durante este mes siempre albergo una preocupación que me ronda con especial ahínco. Con la llegada del entretiempo y, en consecuencia, el cambio de temporada en el armario me inquieta no tener espacio suficiente para que, ropa más abrigada y la más ligera, puedan convivir en su interior. Unos días hace tanto frío y otros tanto calor que, por unos días, se hace necesario conservar todas las prendas y en ese caso es Ikea cuando se convierte mi mejor aliado.
Gracias a unas compras en la compañía sueca, he multiplicado por dos el espacio de almacenamiento de mi armario. Y, aunque al principio me parecía una solución casi provisional, lo cierto es que ha terminado por convertirse en un pequeño ritual de organización: las cestas permiten doblar la ropa con la sensación, reconfortante, de tener cada cosa en su sitio.
Mis tres cestas colgantes favoritas de Ikea
En unas vidas tan ajetreadas como las que tenemos, el orden deja de ser un simple capricho estético para convertirse en una necesidad práctica. Encontrar soluciones que aporten flexibilidad y aprovechen cada rincón del armario resulta casi imprescindible, no solo para ganar espacio, sino también para mantener cierta calma visual y mental en medio de ese pequeño caos estacional.
Cesta-cajón para el armario
Esta primera opción me parece la más completa y estructural. No se trata solo de una cesta, sino de un conjunto pensado para transformar tu catastrófico interior de armario en un sistema organizado y funcional.
Su principal ventaja es la estabilidad: se desliza con suavidad, cuenta con tope de seguridad y su diseño de rejilla permite que la ropa respire, manteniéndose fresca durante más tiempo. Es ideal para quienes buscan una solución más definitiva y perfectamente integrada en el armario.
Cesta colgante para baldas
Esta segunda, en cambio, en cambio, apuesta por la versatilidad absoluta. Es una cesta colgante que no requiere instalación ni herramientas, lo que la convierte en la alternativa perfecta para quienes necesitan soluciones rápidas y adaptables.
Se puede colocar y retirar fácilmente, encaja en distintos grosores de estante y puede resultar especialmente útil también en cocinas o despensas. Además, su diseño permite ver el contenido de un vistazo sin necesidad de rebuscar.
Cesta con malla resistente
Esta última opción se sitúa en un punto intermedio, destacando por su sencillez y durabilidad. Su estructura de malla combina lo mejor de los dos mundos: permite la circulación del aire —ideal para las prendas de ropa— y, al mismo tiempo, mantiene todo visible y en su sitio, evitando que se pierdan piezas pequeñas como calcetines o accesorios.
De entre todas estas opciones esta tercera es la que yo he comprado, pero, en cualquier caso, te decidas por la que te decidas, lo cierto es que todas comparten ese mismo objetivo: hacerte la vida un poco más fácil en esos momentos en los que el armario parece desbordarse.

















