- Las icónicas jarras de cobre rosa que estaban en las casas de pueblo en los años 60 vuelven a ser tendencia en 2026
- Ikea ha reinventado el frutero metálico que todos usamos en los años 90 en España
- Vuelven los sillones de mimbre de los años 70: así lo confirman IKEA, Zara Home y Maisons du Monde
Tener la suerte de contar en casa con la compañía de una mascota es una alegría indescriptible. Es la señal de que las cosas se están haciendo bien. No obstante, tener una mascota, especialmente un perro o un gato, puede traer consigo ciertos problemas, sobre todo si somos amantes de la decoración.
No obstante, el que conviva con un perro, sabrá de sobra que hay un antes y un después en la decoración. Porque convivir con un perro es arriesgarse a que muerda, a que juegue con cosas que no tiene que jugar o a que no controle bien sus esfínteres, sobre todo si es cachorro. Y eso, evidentemente, puede terminar estropeando cualquier intento de decoración.
Decorar una casa donde vive un perro no es necesariamente un problema. Ni tampoco conlleva una limitación; tan solo es necesario pensar en qué elementos conviene no tener en casa para evitar, por un lado, que se estropeen con el jugueteo de la mascota y, por otro, que pueda hacerse daño si algo se cae o se rompe.
Decoración que es mejor evitar en una casa con perros
Es lógico pensar en que no todo el mundo sabe exactamente qué puede funcionar y qué no. Por suerte, son varios los expertos en mascotas y decoración los que han avisado ya de los elementos decorativos que es mejor no tener en una casa con perros. Ejemplo de ello es la interiorista Natalia Zubizarreta, quien hace unos meses compartió en su perfil de TikTok algunos elementos que es mejor evitar si hay perros en casa y la alternativa que iría mejor.
Alfombras de fibras naturales
Son preciosas, vistosas y pueden, incluso, ampliar visualmente el espacio de cualqueir salón pequeño. Pero las alfombras de fibras naturales tienen cuidados bastante delicados como para que un cachorro se haga sus necesidades encima o decida que esas fibras son un buen entretenimiento. Por eso, es mejor cambiarlas por alfombras de vinilo.
Estas últimas son bastante más sencillas de limpiar, no acumulan tanto pelo entre las fibras y no tienen posibilidad de romperse. "En el mercado existen alfombras vinílicas en acabados bonitos que se integran con tu suelo o transparentes para las zonas más sensibles", explica Natalia Zubizarreta en su perfil de TikTok.
Sofás sin fundas desenfundables
Lo mismo que ocurre con las alfombras, ocurre con los sofás: aunque un perro no rasca tanto como un gato, sí que puede dejar mucho pelo difícil de quitar si no tiene fundas que se puedan retirar para lavarlas. Por eso, esta profesional siempre recomienda escoger sofás que lleven fundas. "Recomiendo, de hecho, encargar dos fundas para que puedas tener el sofá vestido cuando laves un juego", explica en su vídeo.
Cortinas largas
Con un perrito en casa no tenemos el mismo problema que con un gato: no juegan tanto a colgarse de las cortinas, aunque pueden moderlas. Pero el motivo de evitar las cortinas largas no es solo ese, es que, además, si se hacen pis por las esquinas pueden terminar manchándolas bastante y esto termina por estropear el tejido.
Por eso, siiempre será mejor opción optar por estores o cortinas cortas que no arrastren ni se acerquen al suelo.
Plantas tóxicas
Aunque las plantas son la alegría de cualquier casa, si tenemos mascotas es necesario tener muchísimo cuidado a la hora de elegirlas. Porque, aunque no mucha gente lo sepa, en el mercado existen algunas plantas que pueden ser tóxicas para las mascotas, en caso de que las chupen o las muerdan. Y, curiosamente, son siempre súper llamativas, así que invitan a ello.
¿Qué plantas es mejor evitar en casa si tienes un perro?
El poto, porque puede ser tóxico y provocar vómitos, el aloe vera, que puede provocar diarrea grave o el filolendro, porque puede causar parálisis.
Cestas de fibras naturales
El problema de las cestas de fibras naturales no es el que el perro las vaya a usar de rascador (algo que sí puede ocurrir con los gatos). El problema es que, si no tienen tapadera y, sobre todo, si se guardan dentro mantas o papeles, puede utilizarlos para jugar y terminar destrozándolo todo.
Así que, a la hora de almacenar, será siempre mejor optar por una solución que tenga tapadera.














