Tengo una gata que se llama Massiel. Después de cinco años viviendo ella y yo solos en casa, he aprendido muchísimas cosas sobre ella… y sobre los gatos, en general. He aprendido, por ejemplo, que su manera de pedir comida no tiene nada que ver con el hambre, sino con la gula; que puede ignorarme durante horas y, de repente, decidir que soy la persona más importante del mundo justo cuando me siento a escribir.

Sin embargo, como en todas las convivencias, siempre hay lugar para las discusiones. No han sido solo los madrugones innecesarios, sino también las plantas tiradas al suelo, los muebles arañados y los jarrones destrozados. Para mí, una persona tan meticulosa con la decoración, el orden y el diseño de mis interiores, haber adoptado a Massiel se convirtió durante un tiempo en la peor decisión.

Cuatro productos de Ikea aptos para decorar en casas con gatos

Ante esta situación, tuve que indagar en métodos que no implicaran ni renunciar a Massiel ni vivir en una casa en constante estado de deconstrucción. Fue entonces cuando acabé encontrando inspiración en lugares donde nunca pensé buscarla, como IKEA ¿No te lo esperabas? Cuenta con las ideas prácticas —y bastante ingeniosas— para quienes tenemos a una gata en nuestras vidas.

La casa de mi gata

Este no “es un lugar de ambiente donde todo es diferente”, pero por lo pronto Massiel ha hecho de esta casa su propio Noa Noa. Elevada sobre patas resistentes, no solo la protege del frío del suelo, sino que permite que el aire circule en todas direcciones, creando un espacio fresco y agradable durante todo el año para él.

casa para gato
Cortesia de IKEA

Moverla tampoco es un problema: gracias al asa superior, puedes cambiarla de sitio fácilmente según la luz, la estación o… los caprichos de tu gato (que ya sabemos cómo son). Además, puedes personalizarla a su gusto añadiendo un cojín mullido para mayor comodidad. Porque sí, tu gato probablemente se lo merece.

UTSÅDD Casa para gatos de ratán

Casa para gatos de ratán
Crédito: Ikea

Cada pieza está tejida a mano por artesanos expertos, lo que la convierte en un objeto único, ideal para quienes buscan la exclusividad. El ratán con el que ha sido fabricado es un material muy ventajoso: se caracteriza por ser ligero y muy resistente, lo que lo hace ideal para muebles y accesorios de uso diario; además, su acabado aporta un toque cálido, natural y acogedor que encaja perfectamente en cualquier hogar.

Un estor, ante todo

Las cortinas tradicionales suelen convertirse en un juguete irresistible para los gatos: se cuelgan, las arañan y terminan deteriorándolas rápidamente. En cambio, el diseño del estor, al quedar más recogido y sin tela suelta, reduce mucho este problema. Es una solución más duradera y práctica en hogares con animales.

estor
Cortesia de IKEA

Aun así, su principal ventaja es que atenúa la luz natural sin bloquearla por completo, creando un ambiente agradable en la estancia mientras evita que desde el exterior se pueda ver el interior. Esto lo convierte en una alternativa ideal a la cortina tanto para mantener la privacidad como para aprovechar la luz durante el día sin deslumbramientos.

SANDVEDEL Estor beige

Estor beige

Además, permite diferentes opciones de instalación: puedes montarlo dentro del hueco de la ventana, en el exterior o incluso en el techo, lo que facilita su integración en cualquier tipo de espacio y decoración. Además, se puede cortar al ancho deseado, lo que permite adaptarlo con precisión a tus ventanas sin complicaciones.

Cajas con tapadera

Para los que hemos puesto una Massiel en nuestra vida, esta caja supone una ventaja clara frente a otras alternativas de almacenaje. A diferencia de las cajas de fibras naturales como el mimbre, que pueden romperse fácilmente cuando los gatos arañan o se enganchan, el plástico es mucho más resistente y duradero. Además, el hecho de que tenga tapa evita que los gatos saquen o jueguen con lo que hay dentro.

caja con tapa
Cortesia de IKEA

Es por eso que me parece una solución práctica y versátil pensada para mantener el orden en casa sin complicaciones. Su tamaño es uno de sus principales puntos fuertes: permite guardar desde revistas, libretas y documentos hasta dispositivos electrónicos, mandos o incluso juegos, adaptándose fácilmente a distintas necesidades del día a día. Se trata de una herramienta útil para organizar mejor cualquier espacio.

KUGGIS Caja con tapa

Caja con tapa

Otro aspecto importante es su versatilidad de uso en distintas zonas de la casa. Al estar fabricada en plástico PET parcialmente reciclado, resiste bien la humedad, por lo que también puede utilizarse en baños y lavaderos donde otros materiales se deteriorarían con el tiempo. Esto amplía mucho sus posibilidades más allá del salón o el dormitorio.

Una lámpara perfecta

De esta lámpara lo que más me gustó es su diferencia en la estructura. No tiene elementos colgantes ni partes frágiles que sobresalgan, lo que la hace especialmente recomendable si convives con un gato. En mi caso, esto es clave: al ser robusta y estable, es mucho más difícil que pueda tirarla con las patas o jugando cerca. Es una solución mucho más segura que las lámparas tradicionales más ligeras o inestables.

lámpara
Cortesia de IKEA

Una de sus principales ventajas es su doble funcionalidad: puedes instalarla como lámpara de pared o utilizarla como lámpara de mesa. Está diseñada para ofrecer una iluminación ambiental suave, perfecta para crear un entorno cómodo sin deslumbramientos, ya sea en el salón, el dormitorio o incluso en una zona de trabajo donde no necesites luz directa intensa.

VARMBLIXT Lámpara de mesa LED

Lámpara de mesa LED

Otro punto fuerte es su fabricación en vidrio soplado a mano por artesanos expertos. Esto no solo garantiza un acabado cuidado, sino también una pieza única, con un nivel de calidad superior al de productos fabricados en serie. En cuanto a la eficiencia, incorpora iluminación LED integrada, lo que elimina por completo la necesidad de cambiar bombillas.

Eso no solo se traduce en menos mantenimiento y mayor comodidad a largo plazo, sino que los LED tienen una vida útil mucho más prolongada —hasta 20 veces más que las bombillas incandescentes— y consumen hasta un 85% menos de energía. Es decir, va más allá de reducir gastos, sino que también haces una elección más eficiente.