Cuando me vine a Madrid y pasé de vivir en una casa de pueblo a un piso de 50 metros cuadrados, hice una limpia grande, quedándome con lo imprescindible y dejando todo lo demás en casa de mis padres (creo que no he sido la única). Tenía que amueblar el piso, con poco dinero, pero con muchas ganas de vivir esa nueva experiencia. Así que en lo único en lo que me fijaba en esa época era en encontrar muebles con gran capacidad de almacenaje para tenerlo todo ordenado, pero sin que me ocupasen todo el salón. Y la inspiración me vino de la forma más inesperada, en el trabajo. Acababan de renovar la redacción y nos habían puesto unas taquillas detrás de nuestro sitio para tener la mesa recogida. Una mañana, cuando fui a guardar el bolso, dije: 'Vaya, lo tenía delante y ni me había fijado'. Un mueble tan sencillo como una taquilla, no igual, pero sí similar a la que tenía en el trabajo, sería perfecto para el salón. Y así fue como el armario blanco PS de Ikea llegó a mi piso. Por eso y por su precio (ahora cuesta 109 euros).

Más de veinte años después, me he enterado de que el diseño de este mueble de metal surgió durante una visita de trabajo de los diseñadores de la firma sueca a una fábrica industrial de Polonia. Al pasar por la zona de las taquillas de los trabajadores, se fijaron en esas columnas de metal (como las que aparecen en las películas de estudiantes americanos) y ese mismo día crearon el boceto de lo que sería este mueble que hoy por hoy sigue siendo uno de los más populares en las casas españolas. "Es ideal para espacios donde se busca personalidad", nos cuenta el interiorista Manuel Delgado a DIEZ MINUTOS.

mueble ps de ikea
Cortesía de IKEA

El mueble de almacenaje de Ikea para espacios donde se busca personalidad

"El armario PS forma parte de la primera colección IKEA PS 1995, una línea que celebra la innovación y el buen diseño escandinavo contemporáneo. Su estética industrial, su ventilación integrada y sus colores intensos lo convierten en una pieza con carácter propio, tanto que está expuesta en el Museo de Diseño de Copenhague. "Es ideal para espacios donde se busca personalidad sin excesos, para entradas o dormitorios juveniles", nos cuenta el interiorista.

Ikea Mueble almacenaje PS

Mueble almacenaje PS
Crédito: IKEA

Fue uno de los primeros muebles que compré cuando me independicé y a día de hoy, más de dos décadas después, sigue conmigo. Así que, de momento, este mueble de metal ha superado esa idea generalizada de que los muebles de Ikea no duran más de 15 años. Y sí, lo he cuidado, pero también lo he movido de una habitación a otra y también ha sobrevivido una mudanza. Durante años estuvo en el salón de mi piso, guardaba la vajilla y los vasos que no me cabían en la cocina, manteles y también había un espacio para guardar en verano la mantita del sofá. Cuando me mudé, lo coloqué en la entrada de la casa, con un espejo también de estilo industrial encima. Y, a falta de zapatero, también los usábamos para cambiarnos los zapatos de la calle por los de casa.

mueble ps de ikea
Cortesía de IKEA

Luego llegaron los niños y descubrí un detalle en el que no me había fijado hasta entonces: las llaves de cierre, perfectas para que ningún peque 'curioso' toque donde no debe. Actualmente lo tengo en el tendedero, como mueble para organizar productos de la lavadora, pero antes estuvo unos meses en la habitación de mi hija mayor. Fue la mejor solución que encontré para tener organizados todos los materiales de manualidades y juegos de mesa que ya no le cabían en las estanterías.

No sé si será su ubicación definitiva o le daré un nuevo uso más adelante. También me planteo pintarlo de otro color, ahora que dicen los expertos que los muebles blancos ya no son tendencia, o quizá cuando los niños crezcan, usarlo —o comprar uno nuevo— para que tengan sus mesas de estudio ordenadas, sin nada que les distraiga. A veces las mejores ideas surgen donde menos te lo esperas.