- Primark tiene una vajilla de flores estilo retro que no tiene nada que envidiar a las de Zara Home, pero cuesta la mitad
- Zara Home y Primark están de acuerdo: esta primavera 2026 vuelven los cojines de flores y efecto terciopelo de los años 90
- Corre a Ikea: este precioso cesto de mimbre de edición limitada es tan bonito que parece una pieza rústica de coleccionista
Las bandejas plateadas se han convertido, este 2026, en una de las piezas más buscadas por los interioristas. Durante años, ocuparon vitrinas, aparadores y muebles del comedor y solo dejaban su sitio en ocasiones contadas, como Navidad, cumpleaños o cuando venían invitados. Recuerdo que mi abuela colocaba polvorones, pastas de almendra o las tazas de café en esas bandejas para llevarlas de la cocina al salón. Lo colocaba todo de forma casi estratégica, de forma que te daban ganas de comerte todos los dulces de la bandeja cogiéndolos en orden. Luego, como tantos otros objetos, entre ellos el práctico soporte para tostadas, dejaron de usarse.
Esta temporada, en la que todo lo retro está más de moda que nunca -como las sillas de mimbre o los manteles de ganchillo-, este tipo de bandejas vuelven a ser una de las piezas más buscadas. Regresan, sí, pero ya no se quedan solo en la vitrina del salón. Ahora están en la mesa de centro, en una mesilla de noche o incluso en el baño, rodeadas de velas, libros y perfumes. Zara Home ha lanzado una colección con un modelo que se puede encontrar en tres tamaños distintos. Unas piezas sencillas de acero inoxidable y que, según cómo se use, pueden cambiar por completo cualquier habitación de la casa.
Zara Home recupera las bandejas plateadas de nuestras abuelas: así se usa ahora
La nueva bandeja plateada no sirve solo para presentar dulces o llevar las tazas del café a la mesa. En su lugar, sostiene libros, una vela con un jarrón pequeño o complementos como pendientes y collares que usamos en el día a día. El modelo de Zara Home es rectangular y los dos tamaños más grandes vienen con asas, mientras que el modelo pequeño es casi plano, perfecto para poner en el mueble de la entrada de la casa y dejar las llaves. Es perfecta para decorar, pero siempre con ese toque útil que le daban nuestras abuelas.
Así, en el salón puede ponerse como centro de mesa, jugando con los elementos, por ejemplo, con dos libros y junto a un jarrón pequeño -para dar altura a la composición- con unas flores secas que quitan la rigidez del metal. Mientras que en el dormitorio, también se puede poner un libro junto a una vela o un perfume. La bandeja más pequeña es ideal para dejar un anillo, los pendientes o el reloj.
Tampoco hay que llenarlas por completo. Su diseño ya es bonito por sí mismo y de eso sabían mucho nuestras abuelas, que las exponían con orgullo en sus aparadores cuando no las usaban. Aunque hayan cambiado de lugar y las velas reemplacen a los dulces, estas bandejas siguen dando presencia a cualquier lugar en el que se coloquen. Ya no esperamos a una ocasión especial para usarlas; ahora forman parte de nuestro día a día.















