Nadie habría imaginado en el año 2000 que Yola Berrocal formaría su propio partido político, Makoke tendría una noche de amor con Brad Pitt y hasta un miembro de la Familia Real pasaría por la cárcel. Predecir el futuro no es en absoluto sencillo, ni siquiera para ellos que pueden presumir de dedicarse a esta labor. La esperanza, ya se sabe, es gracia, pero por más que exista, no siempre podemos a aventurarnos a conocer qué ocurrirá dentro de veinticinco años.

Hubo valientes a inicios de siglo que aseveraron que a día de hoy los coches volarían, los robots harían absolutamente todo por nosotros y tendríamos vecinos de otro planeta. Nos suena tan ridículo que yo tampoco probaría a adivinar cómo sería la vida dentro de veinticinco años, pero algo me lleva a intuir qué platos, vasos y cuencos se utilizarán entonces. Ikea me lo ha puesto fácil.

La vajilla de moda en 2026

vajilla de acero
Cortesia de IKEA

Últimamente me he fijado en una vajilla de Ikea que tiene algo distinto. No porque sea llamativa —de hecho, es más bien lo contrario—, sino porque parece pensada para durar mucho más que una moda. Está hecha de acero inoxidable, que es de esos materiales que aguantan lo que les echen: no se mancha fácil, no se queda con olores raros y limpiarla es casi automático.

AFTONHAJ Fuente de acero inoxidable

Fuente de acero inoxidable

Si se ponen de moda en 2050, podrían durar otros cincuenta años más: no pierden su buen aspecto con el paso del tiempo. Su estética minimalista, con líneas limpias y proporciones muy equilibradas, permite que el contenido sea el verdadero protagonista: frutas, verduras o dulces lucen mejor sin distracciones que tienen más que ver con el diseño.

jarra
Cortesia de IKEA

Otra cosa interesante es la temperatura. El acero inoxidable responde rápido: si lo usas con comida caliente, mantiene el calor de forma bastante eficiente, pero al mismo tiempo no se degrada ni se deteriora con el uso continuado. Y al lavarlo, seca rápido, lo que reduce ese típico problema de marcas de agua o humedad acumulada. No hay que pensar en qué piezas usar para qué ocasión, ni reservarlo “para días especiales” como pasa con otras vajillas más delicadas.

AFTONHAJ Jarra de acero inoxidable

Jarra de acero inoxidable

El acabado combina brillo y mate, pero más allá del efecto visual, hay algo muy práctico en su estructura: el brillo ayuda a que la superficie sea más fácil de limpiar a simple vista, mientras que el mate mejora el agarre y evita que todo se vuelva excesivamente resbaladizo cuando está húmedo. Así desde luego parecen que son las vajillas en el futuro, una en el que tal vez Yola Berrocal no se presenta a las elecciones, pero todo se sirve en bandeja de plata.