"Quando arrivi a casa…". Si has leído esta frase con acento italiano es que, como yo, ya tienes una edad. Uno de los anuncios que triunfó en los noventa y que muchos recordamos como si lo hubiéramos visto ayer fue el del Capucchino soluble de Nescafé, toda una novedad en una época en la que el café se hacía en cafetera italiana, de filtro o de émbolo y en la que el café en cápsula se veía como un invento del futuro. En el anuncio, el protagonista, un psicólogo (o no), recetaba a su paciente una taza de Capuccino caliente como remedio para el estrés y lo hacía con esa frase que todos los adolescentes repetíamos cuando estábamos agobiados.

Una bebida que se servía en unas tazas como las que vi en los pasillos de JYSK, donde también tienen unos muebles de almacenaje ideales para cualquier habitación. No es exactamente el mismo modelo pero fue verlas y acordarme de este anuncio y de las veces que le pedí a mi madre que comprase esos sobres de Capuccino, en versión descafeinada.

tazas de gres ceramico
Cortesía de JYSK

Las tazas más bonitas están en JYSK: parecen artesanales y cuestan menos de 3 euros

La cadena internacional de muebles y decoración danesa se ha adelantado a Zara Home con estas tazas que parecen una artesanía hecha a mano. Son piezas que parecen compradas en una tienda de artesanía y de ahí que llamasen mi atención. Estas tazas de JYSK están realizadas en gres porcelánico en color beige y tienen una textura irregular, que recuerda a las que hacía el alfarero del pueblo, cada pieza era única.

tazas de gres ceramico
Cortesía de JYSK

Su precio fue otra de las cosas que me gustó y es que solo cuesta 2,5 euros, menos de lo que pagarías por un capuccino, y su tamaño es perfecto para sujetarla con ambas manos y tomar cada sorbo de la bebida con tranquilidad, sin prisa después de una larga jornada de "trabajo, el jefe, a compra… y cuando llegó a casa…" (lo que dice la paciente en el anuncio de Nescafé antes de que el psicólogo le recete un capucchino). De hecho, su capacidad (220 ml) es perfecta para tomar ese café italiano tan famoso. Pero también para un buen tazón de café con el que comenzar el día o un té rooibos mientras ves una película en el sofá el fin de semana. Y cuando acabes, nada de fregarla, directa al lavavajillas, ya que, tal y como informan en las características del producto, es apta para este electrodoméstico.

La frase del psicólogo del anuncio comienza con un "quando arrivi a casa" y termina con un "ti meriti un premio". Ese premio es tu capuccino, tu café, o la bebida que prefieras, en una de estas tazas, entre las manos, en silencio y recuperando la calma después de un día estresante.