‘La promesa’ nos tiene en vilo. El amor entre Curro y Ángela pende de un hilo con motivo de la concesión de la baronía de Linaja. Leocadia y Lorenzo han encontrado en esta petición al rey Alfonso XIII un filón para separarlos y su objetivo está cada vez más cerca de alcanzarse: su romance está profundamente mermado y lejos quedan las campanas de boda que hasta hace unos días sonaban.

En la planta noble no se habla de otra cosa. Ya se sabe que, en la mesa de los Luján, los rumores se sirven en las mejores tazas de café y los comentarios más afilados se emplatan sofisticados para que los cuchillos no vuelen entre sus miembros. Con este menú tan apetitoso, me he estado preguntando en qué vajilla se emplatan las elaboraciones de Simona ¡y la he encontrado!

‘La Promesa’ se sirve en esta vajilla

la promesa
MARTA GARCIA COMPANY

La encontré casi por casualidad, como suelen deslizarse los secretos en ‘La Promesa’. No era una vajilla cualquiera, sino una de esas que parecen hechas para guardar historias entre sus dibujos. De porcelana decorada al más puro estilo inglés, encaja perfectamente con un palacio en el que hasta hace dos días hacían negocios con los aliados de la Primera Guerra Mundial.

Doce platos adquiridos en Carrefour y repartidos con la elegancia propia del palacio de los Luján: cuatro llanos, donde van a parar los platos principales que sostienen las conversaciones más tensas; cuatro hondos, profundos como los secretos que nadie se atreve a decir en voz alta; y cuatro de postre, pues entre tanta desgracia, siempre hay lugar para endulzar el paladar.

Vajilla estampada de Harriet La Bouchée & La Cartuja de Sevilla

Vajilla estampada de Harriet La Bouchée & La Cartuja de Sevilla

El estilo provenzal de los platos los repleta de flores sutiles, tonos equilibrados, una belleza que no necesita imponerse para hacerse notar. Y hay algo muy actual en ella. Es apta para microondas y lavavajillas, una característica que, aunque moderna, encaja sorprendentemente bien con la dinámica de la cocina. Permite calentar directamente en el plato sin preocuparte y facilita la limpieza sin tener que lavar a mano, algo fundamental en rutinas rápidas.

La porcelana sigue siendo una de las mejores opciones porque es resistente, ligera dentro de lo que cabe y mantiene bien la temperatura de los alimentos. Además, no es porosa, lo que significa que no absorbe olores, sabores ni manchas. Esto resulta clave en una vajilla que se utiliza a diario, ya que garantiza una higiene mayor y mantiene intacta la calidad de cada comida, sin interferencias de usos anteriores.