Mi amiga Carmen es ese tipo de persona que parece recién salida de un anuncio: rubia ideal, siempre impecable y con un estilo sin esfuerzo que levanta miradas allá donde va. Esta semana ha arrancado una etapa clave en su carrera profesional tras incorporarse con muchísima ilusión a una agencia de marketing situada en pleno corazón de Madrid, junto a la mítica Puerta del Sol. Entre el ajetreo diario de reuniones, la prisa del transporte público y los 'briefings' matutinos, desde luego necesitaba un aliado a la altura de sus mañanas y lo ha encontrado en Ikea. Caminar a paso ligero por las calles del centro con un café hirviendo en la mano suele ser una receta para el desastre, pero el caso es que ella ha encontrado en este vaso térmico que acaba de bajar su precio la solución definitiva para llevar su bebida caliente (o fría) y no morir en el intento.
El vaso térmico de Ikea que te hará más llevadera la vuelta al trabajo
Este vaso térmico cuenta con un sistema de tapa completamente hermética que garantiza que no se derrame ni una sola gota, dándole total tranquilidad tanto si la lleva en la mano como si decide guardarla dentro de su bolso. Gracias a su diseño ergonómico y muy fácil de agarrar, lo puede coger y dejar sin complicaciones mientras camina hacia la oficina, consulta los mensajes en el grupo del trabajo o pasa la tarjeta en el torno del metro.
Otra de sus grandes ventajas es su versatilidad. Para los días en los que Carmen llega a trabajar en la parte de atrás de la moto de su novio o si se va de excursión el fin de semana, el vaso térmico encaja a la perfección en los posavasos estándar del vehículo. Además, su innovadora tapa se abre y se cierra fácilmente con una sola mano, permitiéndole dar un sorbo de forma cómoda y segura sin perder la concentración. Su capacidad de 35 cl es ideal para tomar una bebida caliente.
La retención de temperatura es otro de sus puntos fuertes. Tanto si prefiere arrancar el día con un café con leche muy caliente como si opta por un refresco ahora que apetece bien fresquito por el calor, el vaso mantiene la bebida en la temperatura óptima durante horas. Para una persona tan detallista como Carmen, la estética también cuenta. El diseño estilizado y sobrio de la taza combina a la perfección con cualquiera de sus looks de oficina, desde un traje sastre en tonos neutros hasta un conjunto más casual y cosmopolita. Además, Ikea le ha bajado el precio, así que si la compras ahora, te ahorras unos eurillos.
Colocada sobre su mesa de trabajo, la taza no solo es útil, sino que todos en la oficina ya le han preguntado muertos de envidia dónde la ha comprado. En definitiva, Carmen ha demostrado una vez más que la funcionalidad no está reñida con la elegancia y es el complemento diario idóneo para acompañar cuantas aventuras profesionales estemos a punto de comenzar. ¿O es que acaso podríamos prescindir del café en cualquiera de ellas?













