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Cada vez más mujeres optan por desterrar el tinte de sus vidas y lucir sus canas con orgullo. Una de ellas es la reina Letizia que, a pesar de haber optado por la naturalidad, cuida hasta el más mínimo detalle de su pelo. Según Óscar Palos y Raquel Saiz, expertos en cuidado capilar, la Reina "podría llevar algún tratamiento de color gloss" para integrar sus canas de forma natural. Y es que las canas también necesitan sus mimos. Recuerdo la primera vez que me teñí, con 17 años, aún no tenía canas, pero sí muchas ganas de tener el pelo de negro azulado. Hablo de finales de los noventa, cuando ese color era lo más. Y también recuerdo el consejo de mi madre: "No empieces ya, que cuando tengas canas, vas a estar cansada de tanto tinte". Y también mi respuesta: "Pues cuando llegue ese momento me lo dejo blanco como la abuela".
Siempre recuerdo a mi abuela con su moño y su pelo blanco, pero también peinándose y poniéndose un producto que nunca faltaba en su cómoda: la brillantina de Nelly. Ella decía que era lo único que se usaba para el pelo porque no le ponía las canas moradas. Pero lo cierto es que es un producto para todo tipo de cabellos y que, más que matizar la cana, lo que hace es aportar brillo e hidratación al cabello.
Hace treinta años nadie hablaba de champús específicos para canas. No existían, o no estaban popularizados, los productos para el cabello según el tipo —liso, rizado, grueso o fino—; ni para cuidar el color, y mucho menos para matizar un blanco o realzar unas canas. Menos mal que en este sentido "cualquier tiempo pasado no fue mejor" y, a día de hoy, cada mujer usa un champú adecuado a sus necesidades capilares.
El champú que elimina los reflejos amarillentos de los cabellos con canas
Una evolución que ha llegado al mundo de las canas. Desde el punto de vista estético, las canas bien cuidadas dan luminosidad. El blanco puro, el gris y algunos matices dan una imagen elegante y sofisticada, siempre y cuando el cabello esté sano, nutrido y con brillo. Sí es cierto que la cana suele ser más seca y rebelde, por lo que hay que enfatizar en esos aspectos para cuidar el cabello. Según los expertos en cuidado capilar, es importante evitar fuentes de calor, usando el secador a temperatura media, una vez a la semana aplicar una mascarilla hidratante y, en el día a día, lavar el pelo con un champú adecuado a tu tipo de pelo porque el pelo blanco no es simplemente 'sin color'.
Es un pelo que 'envejece' y por eso se vuelve más poroso en textura, tiende a amarillear y pierde brillo con mayor facilidad. Por eso, incorporar un champú matizador que respete la fibra y potencie ese tono plata tan favorecedor, es la mejor recomendación que pueden hacerte. Y aquí es donde ha vuelto a aparecer en mi vida Nelly, la marca que usaba mi abuela, pero en lugar de la brillantina, su champú 'violeta'. Buscando un champú en Druni encontré este producto especialmente formulado para limpiar y tratar los cabellos grises, blancos y las mechas platino. Usándolo una vez a la semana recupera la luminosidad del cabello y elimina los reflejos amarillentos. Me llamó la atención su precio, menos de 3 € y ya por curiosidad me metí en su web y leí algunas reseñas. La mayoría destacan la buena relación calidad/precio, pero me quedo con las que afirman que no deja el pelo ni amarillo, ni azul ni violeta. Ay, si mi abuela lo hubiera conocido...


